Realizada por el director francés Marcel Camus, Orfeo negro es una coproducción brasileña, francesa e italiana, que recrea el mito griego en el ambiente del carnaval brasileño. El guión adaptado fue hecho por el músico y poeta Vinícius de Moraes.
Los dos principales temas de la banda sonora, "A felicidade" y "Manhã de Carnaval", compuestos por Antonio Carlos Jobim y Luis Bonfá respectivamente, se convirtieron en clásicos de bossa nova y jazz.
La película contribuyó a la fama mundial de la música popular brasileña. Ganó la Palma de Oro del Festival Internacional de Cine de Cannes en 1959, y en 1960 el Oscar a la mejor película en lengua extranjera.
La historia es la de un amor truncado por los celos y la tragedia entre la bella Eurídice -en este caso una joven que llega a Río en víspera del carnaval y se aloja con sus parientes en una favela de la ciudad, y Orfeo -un músico que se gana la vida conduciendo un tranvía.
Fue tal la celebridad que adquirió la película, que en 2005, coincidiendo con el año de Brasil en Francia, se presentó en el festival de Cannes un documental titulado À la recherche d'Orfeu negro (En busca de Orfeo negro), que muestra la repercusión social que tuvo Orfeo negro en Brasil cuyo carnaval contribuyó a hacer famoso en el mundo, junto con la samba, la bossa nova y la obra de Vinicius de Moraes.
En la ocasión, también fue homenajeado el intérprete de la película, Breno Mello, que vivía olvidado en una humilde casa de Porto Alegre.
Al parecer, en homenaje a lo mucho que su madre le dijo sobre este film, Barack Obama quería visitar Chapéu Mangueria, la favela en la cual se desarrolla buena parte de la trama. Pero el servicio secreto de los Estados Unidos la desautorizó por motivos de seguridad. En cambio, iría a Ciudad de Dios, otro barrio precario que ganó la disputa por recibirlo. El presidente estará allí sólo estará una hora, durante la cual verá capoeira y escuchará funk y axé.