Argentina venía de derrotar en la primera fase del Grupo Mundial a Alemania Occidental por 3-2 como visitante y acrecentaba su sueño de quedarse con la Copa Davis por primera vez en la historia. De la mano de Guillermo Vilas y José Luis Clerc, el conjunto nacional, capitaneado por Roberto Graetz, viajaba a Timisora para chocar con Rumania, en cuartos de final.
La serie comenzó el 9 de julio de 1981, donde Argentina sacó una buena diferencia para balancear el cruce a su favor. En primer turno, Vilas derrotó 6-4, 6-4 y 6-3 a Andrei Dirzu, mientras que más tarde Clerc "paseó" a Florin Segarceanu por un contundente y lapidario 6-4, 6-2 y 6-0.
El sábado 10 fue el turno del dobles, donde Vilas y Clerc dejaron todo, pero se les escapó ante la dupla rumana –firme y efectiva-, conformada por los mismos jugadores que actuaron el día anterior. Fue 4-6 10-8 6-3 7-5 para los europeos que conseguían estirar la definición.
El domingo era el día decisivo, pero Vilas le quitó presión a Clerc y le regaló el tercer y definitivo punto a la Argentina con una actuación compacta y rotunda. Fue 6-4, 6-4, 3-6 y 6-1 para el marplatense. La serie se cerró con la derrota de Ricardo Cano (quien jugó por Clerc), que perdía empata en sets ante Dirzu (6-4 y 2-6) y debió retirarse por una lesión.
Así, Argentina se clasificaba a las semifinales del torneo, donde luego vencería a Gran Bretaña en el Lawn Tennis Club por un rotundo 5-0 (con Junquet como entrenador) para instalarse, por primera vez, en la final de la Copa Davis. Ahí ocurrió el primer resbalón de la historia, contra Estados Unidos de visitante, donde los norteamericanos, con John McEnroe (1º), Eliot Teltscher (8º), Roscoe Tanner (11º) y el doblista Peter Fleming, derrotaron al equipo de Junquet por 3-1. En 2008 se escribió la otra historia fallida contra España, en Mar del Plata, y ahora, los capitaneados por Modesto Vázquez, intentarán, una vez más, sepultar esas dos viejas heridas y enderezar el camino para abrazarse a la Ensaladera de Plata.