Blackwater contra los piratas

Su fundador, Erik Prince trabaja en un programa para movilizar a 2 mil reclutas. Su firma es un emblema de las milicias privadas en Irak y Afganistán

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Las fuerzas que están siendo entrenadas por Prince buscan llenar un vacío de autoridad en Somalia. Aunque los piratas locales se han lanzado al abordaje de barcos que navegan con distintas banderas, la mayoría de los gobiernos se muestra reticente a enviar fuerzas por tierra para atacar los refugios de los filibusteros en una nación que ha quedado prácticamente sumida en la anarquía durante dos décadas, y cuyas débiles autoridades, apoyadas por las Naciones Unidas, limitan su control a unos cuantos barrios de la capital.

En este contexto, Prince (foto) está involucrado en un millonario programa, financiado por varios países árabes, incluido Emiratos Árabes Unidos, para movilizar a unos 2.000 somalíes a fin de enfrentar a los piratas, de acuerdo con una fuente cercana al proyecto y con un reporte de inteligencia. Según un funcionario local, las estas fuerzas también estarán encargadas de enfrentar a un caudillo vinculado a la insurgencia islámica.

A través de un breve comunicado, el portavoz de Prince, Mark Corallo, contó que su jefe no tiene "participación financiera" en el proyecto, y aseguró que su objetivo es "ayudar a que Somalia venza al flagelo de la piratería".

La noticia se conoce en medio del debate sobre cómo se deben utilizar las fuerzas de seguridad privada en los lugares más peligrosos del mundo. Guardias de Blackwater -rebautizada Xe Services- fueron acusados en Irak de matar a 14 civiles en 2007, lo que motivó una ola de críticas por la falta de control de los contratistas de Washington, que el año pasado decidió sacar del país árabe a todos los miembros de esas fuerzas.