Según las fuentes, los daños en las tumbas, situadas en un mausoleo construido por el emperador, son graves y se robaron valiosos objetos y manuscritos.
Dentro del agujero, con una superficie de 3.5 metros cuadrados, se halló una cuerda de 30 metros, unos guantes, tubos para conseguir oxígeno y un cuchillo. Por otro lado, la prensa indica que la reducción de empleo en temporada de invierno sería la causa de las profanaciones de tumbas, ya que en el interior de éstas se encuentran antiguas reliquias.
El emperador Qin es famoso por haber unificado China y haber ordenado la construcción de la muralla China, los guerreros de terracota y de un palacio subterráneo, situado en el propio mausoleo, que aún no ha sido excavado, y donde podría estar su tumba.