El sudafricano Jordy Smith, el único rival que quedaba con posibilidades de disputarle el título, no pudo hacer nada para detenerlo. Slater pasó a las semifinales y automáticamente consiguió los puntos necesarios para quedarse con el título.
Al salir del agua, algunos de los miles de aficionados que se acercaron a las playas de Isabela corrieron a colocar la bandera estadounidense alrededor del cuello del veterano campeón.
Slater, que trabajó en Baywatch junto a Pamela Anderson y David Hasselhoff, demostró en las playas de la costa noroeste de la isla caribeña que no le pesan sus 38 años y que es uno de los deportistas más destacados de la historia, aunque en una especialidad alejada del gran público y los medios de comunicación.
Además, mostró su costado más humano cuando recordó a su compañero y adversario Andy Irons, el surfista australiano tres veces campeón del mundo que falleció hace pocos días, luego de abandonar de forma inesperada la competencia por una enfermedad.
"Quiero enviar mis condolencias a la familia de Andy. Si no fuera por él yo no estaría hoy en este lugar", dijo de forma emotiva el campeón de Florida, que dedicó también el nuevo cetro recién conquistado a su familia.