Confirmaron el procesamiento de un alto funcionario de la dictadura militar

La Cámara en lo Criminal Federal confirmó el procesamiento del ex secretario de Hacienda durante la última dictadura militar, Juan Alemann, como partícipe de coacción agravada contra un detenido en la ESMA

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El tribunal consideró dichos de testigos según los cuales, a mediados de 1980, Alemann estuvo en una sala de torturas de la ESMA para obtener información sobre el atentado que había sufrido a fines del año anterior por parte de un comando montonero.

La Sala II de la Cámara ratificó también el embargo de 1.000.000 de pesos que el juez federal Sergio Torres había ordenado sobre los bienes de quien fuera considerado el "segundo" de José Alfredo Martínez de Hoz en el Ministerio de Economía.

En mayo último el tribunal de segunda instancia había desprocesado a Alemann al discrepar con la calificación, "encubrimiento", que le había atribuído Torres.

Los camaristas Martín Irurzun y Eduardo Farah, quienes también firman la resolución actual, afirmaron entonces que, aplicando una "ley más benigna" para el imputado, Alemann no estaba obligado a denunciar.

El expediente volvió a primera instancia y Torres procesó a Alemann por coacción agravada, medida que fue apelada por el ex funcionario a través de sus defensores oficiales, Nicolás Toselli y Natalia Ferrari.

Para la Sala II el procesamiento "se halla debidamente fundado", ya que "contiene la descripción del hecho en cuestión, el análisis de los elementos probatorios colectados, evaluándose su pertienencia, vinculándola con la autoría y participación del imputado".

Por declaraciones testimoniales, en especial las de los ex detenidos en la ESMA Carlos Lordkipanidse y Víctor Basterra, sumadas a otros elementos, se tuvo por probado que Alemann habría estado en julio de 1980 en el sector denominado la "Huevera".

Según testigos, Alemann habría concurrido al lugar a instancias de un "grupo de tareas" que se jactaba de haber atrapado a los presuntos integrantes de "un comando montonero" que el 8 de noviembre de 1979 habían atentando contra su vida.

Al ser indagado el ex funcionario negó las imputaciones en su contra y dijo que "en aquella época existía una diferenciación entre militares y civiles", y que "los primeros no informaban lo que hacían".

Irurzun y Farah acotaron que con los elementos reunidos "se halla suficientemente acreditado" que Alemann "concurrió al centro clandestino de detención que operaba en la ESMA, donde, con miembros del grupo de tareas, vio a Ruiz, quien, "encapuchado, esposado y engrillado" debió "relatar el fallido atentado".