Con la salida esta noche de la primera estrella, la comunidad judía comenzará a celebrar su jornada más sagrada del año: el Yom Kippur o Día del Perdón. Como su nombre lo indica, se trata de una jornada de perdón y expiación de los pecados cometidos contra Dios y contra el prójimo.
Así, no deben comer ni beber; no deben lavarse, ni friccionarse el cuerpo con aceite; no debe calzarse zapatos de cuero, ni mantener relaciones conyugales. Porque el hombre ?según las enseñanzas judías- está obligado en este día a desligarse totalmente de su vida cotidiana y consagrar todas sus fuerzas para purificarse y para expiar los pecados del año transcurrido y retornar a Dios.
Es tradición comer y beber en abundancia en la víspera. Este año el Día del Perdón, que comienza con el encendido de las velas y finaliza en el anochecer de mañana con el toque del shofar (cuerno de carnero), coincide con el shabat.