Mientras Hugo Chávez resalta las virtudes de su "cedula de buen vivir" -una tarjeta de racionamiento de alimentos-, en estos 2.200 contenedores de la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (PDVAL) incinerados se contabilizó cerca de 25 mil toneladas de alimentos vencidos.
Según la diputada opositora, Neidy Rosal, "300 contenedores llegan cada día" al punto autorizado para la quema
Rosal también es miembro de la Comisión de Contraloría parlamentaria que investiga el caso de las más de 134 mil toneladas de productos en mal estado y desde allí denunció que la gestión de Chávez mantiene oculta la información.
"Están aguantando que pase el proceso electoral. Hay un hermetismo, se hace evidentemente que más de un ministro tiene implicaciones en este caso", aseguró al portal venezolano La Verdad.
Hay tres imputados por la pérdida de los alimentos importados entre 2008 y 2009, todos acusados de corrupción. El ex presidente de PDVAL, Luis Pulido, y los ex gerentes, Rónald Flores y Vilyeska Betancourt están detenidos en el penal venezolano de Valencia y esperan una audiencia que ya fue postergada en cinco ocasiones.
La próxima está fechada para el 21 de septiembre. Sin embargo, desde la oposición no creen que la justicia vaya a cumplir con la cita y ya anuncian que -seguramente- se reorganizará para después de las elecciones parlamentarias previstas para el 26 de este mes.
Se calcula que Venezuela importó casi cuatro mil contenedores. Desde que se desató el escandalo todas las semanas se descubren camiones abandonados con comida podrida.