En la región de Coquimbo, norte de Chile, el gobierno ya regula hasta la ropa que deben usar sus empleados.
Según su polémico reglamento, las mujeres no podrán usar faldas "demasiado cortas" o prendas que dejen al descubierto los hombros o la espalda, "aunque sea en época de verano".
Los hombres, por su parte, "deberán utilizar chaqueta institucional, la cual podrá ser complementada con pantalones de tela, algodón, gabardina o algún material similar".
Independientemente de su género, todo empleado fiscal tendrá vetado el uso de "jeans, pantalones de buzo, short, zapatillas y poleras (camisas) sin cuello".
Al conocer el escrito, el diputado del partido Demócrata Cristiano (DC) Matías Walker lo consideró "una orden propia de la Inquisición del siglo XVIII" y pidió que se dejara sin efecto el 'conservador' documento.
Jorge Pizarro, presidente del Senado, calificó de "absurdo y ridículo" el contenido de la norma impuesta.
El secretario regional ministerial, Iván Espinoza, sostuvo en una entrevista a Radio Cooperativa que el instructivo pertenece a "una unidad interna de una de las reparticiones" y negó que el texto estuviese emanado por "ninguna Intendencia y menos por el gobierno central de la Cuarta región (de Coquimbo)".
Sin embargo, Espinoza dijo compartir las restricciones del texto "en términos de prudencia e imagen corporativa".
"Uno debe preocuparse por la presentación personal y aquí hay una norma que se preocupa de la presentación personal y, en eso, estoy absolutamente de acuerdo", afirmó.