El recuerdo de Maxi Salgado, la última víctima del derrumbe

Los amigos lo describieron como una persona que "lograba entrar en la vida de todos". "Era muy difícil no quererlo", sostuvieron. Abanderado en la secundaria, estudiaba Comunicación en la UBA y era "líder por naturaleza"

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Maximiliano Salgado fue encontrado sin vida

ayer entre los escombros del gimnasio que se derrumbó en Mendoza 5030, pleno barrio porteño de Villa Urquiza, y con ese hallazgo

se esfumaron las esperanzas

de familiares y amigos que esperaban el milagro:

encontrarlo vivo tras casi 40 horas del desmoronamiento

.


 

El joven de 18 años -que

disfrutaba de tocar la guitarra

y era fanático de Gustavo Cerati- es definido por sus amigos como una persona que acompañaba a quien lo necesitabaa siempre,

ponía el hombro o una oreja cuando alguien necesitaba llorar o hablar

.


 

Según declaró al diario

La Nación

Florencia, una amiga y compañera de "Maxi", "

lograba entrar en la vida de todos

. Se ganó el cariño de sus amigos muy rápidamente,

era muy difícil no quererlo

.

Maxi es todos nosotros, todos sus amigos

".


 

Sin embargo, no sólo su aspecto más humano es para destacar, sino también su dedicación. Salgado fue

abanderado del colegio secundario

Nueva Escuela Argentina 2000 y se recibió con honores. La rectora de la institución lo recordó como una persona "

muy inteligente, aplicada, un líder positivo

, que planteaba las cosas de forma respetuosa, amable y con sentido común".



Después de recibirse, "Maxi" comenzó la carrera de Ciencias de la Comunicación -era estudiante del CBC en la Universidad de Buenos Aires (UBA)- algo para lo que estaba preparado. Los que lo conocieron aseguran que podría haber llegado lejos: "

Era un pibe convocante y líder por naturaleza

".