"De no haberle insultado yo, lo hubiera hecho otro. Todos en el equipo éramos de la misma opinión", aseguró Anelka.
El delantero del Chelsea negó, además, que los cabecillas del equipo francés en Sudáfrica habían forzado a los jóvenes jugadores a sumarse al boicot a un entrenamiento, con el cual los Bleus protestaron contra la exclusión de Anelka.
"Todos eran solidarios. Si hubo algún jugador que entonces quería entrenar, que lo diga ahora", exigió el hombre que, hace poco, prolongó hasta 2012 su contrato con el Chelsea.
Según France Soir, Anelka está aún visiblemente furioso pese a estar actualmente de vacaciones en Bali con su mujer y dos hijos.
Francia, campeón mundial de 1998, quedó eliminado en Sudáfrica en la ronda previa tras dos derrotas y un empate.
Pero el equipo no sólo tuvo un mal desempeño en el césped, sino, sobre todo, fuera del terreno de juego con los graves insultos de Anelka en el entretiempo del partido contra México, la exclusión del delantero y la huelga de los jugadores, hechos que provocaron indignación en el país.
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Pese a que llovieron las críticas y a que hasta el propio presidente, Nicolas Sarkozy, puso en evidencia al equipo, Anelka aprovechó su defensa para atacar especialmente al ex internacional Bixente Lizarazu.
Lizarazu había dicho, entre otras cosas, que en Sudáfrica todos perdieron la cabeza. "Lo mejor sería que se callase", replicó Anelka, que añadió: "Lizarazu, ¿quién es ahora?"
El ex defensor galo formaba parte del equipo que fracasó en el Mundial de 2002, cuando Francia defendía título y quedó también eliminada en la fase de grupos, recordó Anelka.
"Yo no figuraba entonces en la selección, pero no hice comentario alguno", dijo.