Rebajan condenas a represores de Pinochet por el caso Prats

La Justicia chilena entregó ayer el fallo final por los asesinatos del ex general Carlos Prats y de su esposa Sofía Cuthbert en Buenos Aires en 1974, reduciendo las condenas a la cúpula de la Policía secreta de la dictadura militar

Guardar
  162
162
El Máximo Tribunal chileno aplicó la medida de media prescripción,

lo que benefició al otrora temido jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia Nacional (DINA), el ex general Manuel Contreras, además de los ex brigadieres Pedro Espinoza y Raúl Iturriaga Neumann.



Manuel Contreras, quien estaba condenado a dos penas de presidio perpetuo y a 20 años como jefe en el delito de asociación ilícita,

cumplirá una sentencia de 17 años por doble homicidio homicidio calificado y tres años y un día por asociación ilícita.

La misma sanción cumpliará el brigadier en retiro Pedro Espinoza, condenado en primera instancia a 20 años de prisión.



Ambos uniformados permanecen detenidos desde hace años, debido a que encaran más de un centenar de juicios y condenas por cientos de asesinatos y desapariciones en Chile y el extranjero.



Junto a Contreras y Espinoza, fueron condenados el ex general Raúl Iturriaga Neumann, el ex brigadier José Zara Holger, el ex coronel Cristoph Willeke Floel y el ex coronel Juan Morales fueron condenados a 15 años y un día de presidio menor sin beneficios. Por el delito de asociación ilícita en tanto, recibieron penas de 100 días de cárcel.



La agente civil, escritora y ex esposa de Michaerl Townley, autor intelectual del crimen, Mariana Callejas y el civil Jorge Iturriaga Neumann recibieron una pena de cinco años de presidio con beneficios, en calidad de cómplices.



Finalmente, el suboficial Reginaldo de la Cruz obtuvo obtuvo dos penas de 541 de presidio menor en su grado medio con beneficio de remisión condicional de la pena.



Este fallo final pone fin a un proceso que se inició en 2002,

cuando la Corte Suprema aceptó una extradición por parte del gobierno argentino y abrió una investigación por doble homicidio calificado y crimen de lesa humanidad ejecutado en territorio extranjero, señalando que el principio de ejecución de este delito comenzó en el país, con la planificación del atentado.



El crimen,

según la investigación,

fue ordenado por el dictador Augusto Pinochet, quien veía en Prats, su antecesor al mando del Ejército chileno, un hombre capaz de contrarrestar su influencia en la institución castrense.


Durante la dictadura militar que encabezó el fallecido general Augusto Pinochet, unos 3.000 chilenos fueron asesinados o desaparecidos. Otros 50.000 fueron torturados.



La DINA, el órgano que lideraba Contreras, fue la entidad que más crímenes de lesa humanidad cometió. Este ex general se ufanó siempre de contar con unos 50.000 informantes y de desayunar casi a diario con Pinochet, para informarle de sus actividades.



Actualmente,

más de 600 represores civiles y militares fueron sometidos a juicios o ya están condenados.