La imagen de Diego Maradona en la práctica de Pretoria llamó la atención. No sólo porque el entrenador, junto a ese futbolista que llevará por siempre a flor de piel, sino por su postura y su desfachatez de correr junto a los sparrings y llevar un habano en su mano izquierda, el cual, cuando la pausa del informal partido se lo permitía, iba derecho a su boca para una bocanada.
También fue curioso la presencia de Oscar Ruggeri, al lado de Maradona, con gorrito de lana para combatir el frío, y su estirpe para enfrentar los pedidos de Julio Grondona, quien siempre quiso mantenerlo alejado de la Selección.
Maradona tiene permitido fumar hasta tres cigarrillos en el día, aunque el se da el gusto con el habano, algo que según los allegados al astro, lo relaja y lo hace disfrutar de los momentos.
Fiel a su costumbre desde que llegó a Sudáfrica, "El Diez" se mezcla entre los jugadores a la hora de los partidos informales, donde se ríe y le pone su cuota de picardía a los picados. Luego de finalizar el entrenamiento, se queda pateando junto a otros jugadores, partipando de distintos concursos de tiros libres, con alguna apuesta de por medio.