Megan Fox tuvo una relación tan buena con Mickey Rourke durante el rodaje de su nuevo film, Passion Play, que decidió hacerle un homenaje permanente a haciéndose un tatuaje.
"En realidad, tengo un tatuaje que es una especie de tributo hacia él. Está en mis costillas. No sé si lo han fotografiado aún, pero aparecerá en algún momento, estoy segura. Lo quiero mucho y creo que es muy especial" , confesó la actriz de 24 años.
Además de mostrarle su admiración, Fox no dudó en rogarle al protagonista de El luchador, de 57 años y en pareja con la modelo rusa Anastassija Makarenko, que forme una familia, ya que sería un padre estupendo.
"Mickey es un ser humano bello y maravilloso. Es tan genuino y dulce y tiene tanto talento. Lo quiero a morir. Le sigo diciendo que tiene que tener niños, porque creo [que] va a ser un papá estupendo. Espero [que] lo haga pronto" , afirmó la actriz en declaraciones que reproduce El Mundo.
El tatuaje tributo no es, sin embargo, una novedad en la vida de la actriz, ya que admitió que obliga a todos sus novios a que se graben la piel en su honor.
"Tengo ocho tatuajes. Y a todos mis novios les pido [que] se hagan uno, y si no lo tienen, hago que se tatúen mi cara o mi nombre", concluyó.