Tres pasos para "atraer" la vida deseada

Sea prosperidad, éxito profesional o una pareja armónica, todo puede lograrse con sólo aplicar la Ley de Atracción. Al parecer, cambiar es posible siempre que haya decisión y voluntad. Cómo hacerlo

Guardar
  162
162

Lo que se conoce como Ley de Atracción hace que, básicamente, todo lo que una persona desea se convierta en realidad. La edición de junio de Psicología Positiva publicó tres pasos para atraer todo lo que una persona desee.

Paso 1: Abandonar la resistencia al cambio
El principio básico a lograr es identificar las viejas creencias, eliminarlas y cambiarlas por otras.

Así es que para empezar a atraer lo que cada uno quiera a su vida deberá desprogramar su mente, limpiándola de viejas creencias, mirar en su interior (para saber fehacientemente cómo se siente, dado que los sentimientos atraen pensamientos similares) y saber pedir desde el corazón.

Ocurre que cambiar pensamientos es algo bastante más profundo que reformular oraciones. Desde la neurociencia revelaron que cuando alguien tiene pensamientos felices, inspiradores o positivos, el cerebro elabora químicos que hacen sentir alegres, inspirados.

Es porque el cerebro posee plasticidad. Y cuando una persona aprende algo se crean redes de circuitos neuronales que se activan cada vez que se reitera ese pensamiento o experiencia.

Paso 2: Practicar la Ley de Atracción
El especialista en Programación Neurolingüística Michael Losier asegura que la Ley de Atracción está basada en las vibraciones que todos los seres humanos emiten constantemente, sean positivas o negativas. La ley plantea que cada uno recibe todo aquello que da, es decir, si emite una vibración positiva recibirá una carga positiva.

Paso 3: Ser el autor de su propia vida

Aprender a crear las circunstancias que desea, a partir de la elección de mejores pensamientos. Ésa es la cuestión.

Llevar a cabo ese proceso promueve lo que se conoce Creación Deliberada, que es el proceso de crear la vida y las circunstancias que cada uno desea. Consiste en elegir un pensamiento que resulte placentero, que hará que cambien las circunstancias.