Impotencia de la familia Falduto: "Queríamos que el asesino no saliera más, pero vivimos acá"

Gabriela Falduto repudió por Radio 10 la liberación del delincuente que mató a su hermano Adrián, custodio del entonces canciller Ruckauf. El criminal fue condenado a perpetua, pero un Tribunal le otorgó salidas laborales. Anoche lo arrestaron tras un robo

Guardar
  162
162
  162
162

Gabriel Falduto, la hermana de Adrián Falduto, muerto en 2002 mientras trabajaba como custodio del entonces canciller Carlos Ruckauf, se mostró indignada por la liberación de Matías Milliorini, quien mató a su hermano de un disparo, y dijo: "Queríamos que el asesino no saliera más, pero vivimos en la Argentina".

En diálogo con Radio 10, la mujer reconoció: "Uno pretendía que (el asesino) quede dentro para que no pueda dañar nunca más a una familia, porque a nosotros nos destrozó la vida. Yo quería que quede dentro, pero la Justicia es justa para los que no son justos".

"Uno quiere un país con reglas, donde uno pueda crecer y que crezcan los hijos de uno, pero así no se puede", añadió, para luego resaltar: "No se puede con estos jueces, con estos jueces que son garantistas hasta que les pase algo a ellos".
 
El asesino
Milliorini fue condenado a prisión perpetua el 17 de marzo de 2005 por el Tribunal Oral de Menores Nº 1 de Capital Federal por el crimen del principal Falduto el 5 de abril de 2002 en el bar "La Villete" de Salguero y Juncal.
 
Sin embargo, tiempo atrás, la Justicia redujo la pena del homicida a 15 años de prisión y en los últimos tiempos le había otorgado salidas transitorias, pero escapó y tenía pedido de captura.
 
Milliorini fue capturado el sábado a la noche por agentes en la intersección de Cabildo y Céspedes, en Belgrano, donde estaba detenido en un semáforo el automóvil Fiat Siena en el que se desplazaba con otras dos personas, luego de haber asaltado el restaurante "La cocina de Michele", en Luis María Campos 599.
 
Los asaltantes irrumpieron cuando había una veintena de comensales, a quienes les robaron dinero, teléfonos celulares y alhajas. Personal de la comisaría 31, a partir del alerta que se había irradiado, los interceptó en Belgrano y los detuvo. En poder de los delincuentes se secuestró el material robado y tres revólveres: dos calibre 38 y otro 32.