(Amor, Sexo y Traición) es la última película en la serie de ofertas vanguardistas que han despojado a la industria cinematográfica india de décadas de inhibición, cambiando drásticamente la fórmula tradicional de romances musicales y venganzas violentas.
El director del film, Dibakar Banerjee, sostiene que
es más sobre un cambio de actitud que una película de sexo. Además, agrega que el film explora la falta de privacidad en el mundo moderno, un mundo donde incluso los teléfonos celulares pueden capturar, y hasta transmitir, momentos íntimos.
, dice Banerjee,
agregó.
Hace una década, cuando una tímida pareja estaba a punto de besarse en pantalla, la cámara se deslizaba hacia dos flores que se rozaban entre sí o a pájaros picoteando entre ellos. La audiencia india recién ahí asumía que la pareja había hecho el acto.
Pero es el uso de las cámaras poco convencionales del director -cámaras espías, pequeñas, de seguridad de supermercados e incluso unas bajo el agua- lo que parece haberle ganado a las críticas y generó comparaciones con las famosas películas de Hollywood
y
.
A pesar de las críticas, los medios están de acuerdo con que
marca un gran paso para la India conservadora, pero puede que tome más que un par de películas generar un cambio de mentalidad.