Mariano Argento trabajó en seis películas antes de participar en El secreto de sus ojos. Sin embargo el papel que lo lanzó a la fama fue el de Don Carlos en la publicidad de AFIP en el que hacía de un empersario que decidía blanquear a algunos de sus empleados.
Luego del comercial le llegó la oportunidad de trabajar en el film de Juan José Campanella, en el que interpretó a Romano, el cínico prosecretario del juez.
El actor habló esta mañana con Infobae.com y se mostró muty feliz por el Oscar que consiguió El secreto de sus ojos.
"Es un momento de mucha felicidad. Uno no trabaja para eso, pero se ve que las cosas salieron muy bien. Campanella es un verdadero maestro a la hora de escribir, de dirigir... Estoy muy contento".
El actor contó que vio la ceremonia de entrega de los Oscar en la casa de José Luis Gioia junto a Mario Alarcón y otros actores. "Cuando ganamos el premio lo festejamos como si fuera un Mundial", recordó.
Argento comparó sus anteriores trabajos en cine y resaltó el orgullo que fue trabajar con Juan José Campanella. "Se trata de un director prestigioso que tiene mucha peso y mucha fuerza", destacó.
En el final de la entrevista Mariano Argento resumió su alegría apelando a la frase que lo hizo famoso: "Ahora sí está tudo bom, tudo legal. Sobre todo por Campanella que se lo merece, él es el gran mentor de todo esto".