El caótico festejo es conocido en esa ciudad santafesina como "la previa", y los protagonistas fueron los alumnos de 5º año del colegio La Salle, quienes -fieles a una costumbre que se impuso hace unos años- pasaron la noche en vela y se presentaron esta mañana frente al centro educativo con bombas de estruendo, cotillón, espuma loca y botellas de bebidas alcohólicas.
Los directivos de la escuela no dejaron entrar a los adolescentes y el alboroto generó problemas con los vecinos, por lo que la Guardia Urbana Municipal debió intervenir para despejar la calle.
"Llegaron borrachos y no los dejaron entrar. Empezaron a hacer ruido desde temprano", denunció una vecina de la zona en declaraciones radiales y el testimonio fue confirmado por una de las adolescentes: "Comenzamos anoche a las 21 y seguimos de largo. Ahora no nos dejan entrar así que nos vamos a quedar por acá un rato y después nos vamos por ahí", publica Rosario3.
Aunque el colegio les negó a los adolescentes el ingreso porque en su mayoría estaban ebrios y los vecinos argumentaron no haber dormido por los ruidos, sus familiares salieron en defensa del singular festejo.
"Hay cosas peores que esto. Los chicos están festejando y todos hacen lo mismo. ¿O vos no salías y te emborrachabas a esta edad?", justificó una una madre.