, antes de cerrar el domingo en Córdoba su primera visita al país después de 11 años de espera. La banda formada hace casi tres décadas por James Hetfield y Lars Ulrich en la ciudad de Los Angeles desembarcó aquí para presentar su último disco,
, y brindó dos shows explosivos en el barrio de Núñez, con pirotecnia, llamaradas y lenguas de fuego que deleitaron al público.
El sonido del thrash metal estremeció las bases del Monumental desde el inicio mismo de cada recital, hacia las 21:15, cuando la muchedumbre comenzó a saltar enloquecida y a cantar los hits más famosos del grupo.
De la mano de la viola de Kirk Hammett, la batería de Ulrich, el bajo de Robert Trujillo y la voz rasposa de Hetfield, la liturgia metalera se apoderó de los miles de seguidores durante dos horas y 20 minutos a puro rock pesado, en la tercera visita de Metallica a la Argentina.
preguntó el vocalista tras finalizar el primer tema de la noche del jueves y recibió el grito desenfrenado y al unísono de quienes se acercaron al estadio para sacar a relucir su pasión.
En la capital cordobesa
En el Monumental, cuando la banda rindió tributo a la gente y le regaló algunos de sus clásicos, la noche se tornó única e inolvidable para los fans, muchos de los cuales se habían quedado con las ganas de ver a Metallica en 2003 por la cancelación de un show previamente anunciado. Con énfasis distorsivo en cada riff y mostrando sus dientes en cada solo, Hammett se destacó junto a Ulrich, Trujillo y Hetfield para concebir una atmósfera frenética en la que brillaron los "cuatro jinetes del Apocalipsis" frente a una masa humana que no paró de moverse delante del escenario.
Metallica recorrió temas de varios de los nueve discos de estudio que grabó desde su formación, allá por 1981, aunque la presentación de
ocupó gran parte del show y se llevó ovaciones. Ocurre que este lbum es considerado por los seguidores como un intento de la banda por volver a las raíces, con un sonido un tanto más duro y agresivo que trabajos anteriores.
Con sus brazos en alto y celulares encendidos por momentos, y rebatidos en el descontrolado pogo algunos riffs más tarde, fans de entre 10 y 50 años de todo el país, envueltos en negro y tachas, hicieron oír sus coros durante el recital. Más de 20 temas ofreció Metallica a su gente, incluyendo clásicos como
,
,
y
, el himno metálico que generó el momento de mayor euforia en el show.
Ahora, la banda llevará su furiosa versión del heavy metal a Córdoba, en un evento sin precedentes para esa provincia.
El desembarco en la Argentina es parte de la gira
que el grupo realiza en Latinoamérica, donde comenzó su periplo en la noche del martes en Lima, Perú, y seguirá en Chile, Brasil, México, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela y Puerto Rico.