Extraditan a los EEUU al "carcelero" de Betancourt

Gerardo Antonio Aguilar Ramírez, alias "César", será trasladado hoy de la cárcel colombiana de La Picota por agentes de la DEA. La Justicia norteamericana lo acusa de narcotráfico

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 AP 162
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El guerrillero Gerardo Antonio Aguilar Ramírez, alias "César", uno de los "carceleros" de la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt, sería extraditado a los Estados Unidos, informó hoy la prensa nacional.

Según el telediario Noticias RCN, el rebelde de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) será movilizado de la cárcel de La Picota, en Bogotá, para ser entregado ante agentes de la Dirección de Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés), quienes lo trasladarán en avión a los Estados Unidos.

La extradición de "César" fue autorizada por la Corte Suprema de Justicia el pasado 19 de febrero por tráfico de drogas.

"César" fue capturado el 2 de julio de 2008 cuando el Ejército colombiano rescató en una operación encubierta a 15 rehenes de las FARC, entre los que se encontraban los norteamericanos Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, secuestrados el 13 de febrero de 2003 en las selvas del sur del país.

La Corte Suprema de Justicia concedió la extradición por el delito de narcotráfico, pero advirtió de que no puede ser extraditado por el delito de toma de rehenes, como argumentó la Justicia de los EEUU en su solicitud.

El pasado 3 de febrero la Corte Suprema colombiana negó la extradición de otro rebelde capturado en el rescate de los 15 rehenes, Alexander Farfán Suárez, alias "Gafas", al considerar que no cometió el delito de toma de rehenes, sino de secuestro.

"César" y "Gafas" pertenecían al frente primero de las FARC y fueron reclamados por un tribunal del Distrito de Columbia.

Howes, Stansell y Gonsalves fueron secuestrados luego de que las FARC derribaran la avioneta en la que viajaban por las selvas del Caquetá (suroeste colombiano).

El grupo guerrillero incluyó a estos tres norteamericanos, así como a Ingrid Betancourt, en una lista de rehenes "canjeables", que aún se mantiene con los actuales secuestrados, a quienes el grupo insurgente pretende intercambiar por unos 500 de sus miembros presos.

Stansell, Gonsalves y el piloto Howes trabajaban para una empresa contratada por el Departamento de Defensa de los EEUU para recoger información sobre plantaciones de droga, pero las FARC los acusaron de ser espías de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés).