Una guía para elegir zapatos según la ocasión

Objeto de deseo de las mujeres y fetiche para varios hombres, el zapato es mucho más que una prenda de vestir. Expertos consultados por Infobae.com cuentan las reglas para reconocer un buen par y los tips para cuidarlo. Cómo elegir de calzado de noche o para trabajar

Guardar
  162
162

Los zapatos están lejos de ser una prenda más que abulta nuestro guardarropa. Así como los ojos son un reflejo del alma, el calzado es un claro espejo de la personalidad de quien lo lleva.

Que los zapatos hablan no es ninguna novedad. Y que a veces pueden decir mucho más de lo que quisiéramos tampoco lo es. Desde el nivel económico pasando por el carácter, jerarquía, estatus social, gustos y preferencias; si quien los lleva es limpio o sucio, obsesivo, excéntrico o divertido. Todo, o casi todo, puede adivinarse: sólo hay que echarle un vistazo minucioso al calzado del candidato en cuestión.

Desde que el hombre es hombre y la mujer, mujer, el calzado es la prenda más importante de la vestimenta. Basta con remontarse varios siglos atrás para observar esta tendencia. En el Antiguo Egipto, cuanto más importante era la persona, más ostentoso era su calzado. Las sandalias de plata con piedras preciosas eran sólo para sacerdotes y gobernantes. Julio César llevaba botas de oro mientras que Nerón, algo más humilde, prefería unas más sencillitas, de plata.

A la hora de elegir el atuendo, es recomendable empezar por los pies. "De nada sirve estar impecable si los zapatos están en malas condiciones. Puede terminar arruinándolo todo. Un calzado sucio habla de un hombre descuidado, mientras que uno bien lustrado indica que el hombre es meticuloso y cuida los detalles?, aseguró a Infobae.com Aldo Bagnasco, uno de los propietarios de Guido, emblema en zapaterías argentinas.

?Para mí es el cierre ideal, el protagonista absoluto. Un muy buen vestido con unos feos zapatos deja de ser un muy buen vestido. Por otro lado, un equipo normal puede transformarse en uno impresionante acompañado por un par con estilo?, consideró Josefina Ferroni, dueña de una marca de zapatos que lleva su nombre.

Para los hombres
Existe un tipo de zapato para cada ocasión. Según Bagnasco, la clave reside en encontrar el equilibrio entre estilo y color sin dejar de lado la elegancia.

- Para la oficina: Un clásico para ir a trabajar son los mocasines ya que son, por sobre todas las cosas, cómodos. ?Cuando uno va a trabajar, tiene que usar un calzado cómodo. El pie debe sentirse libre. La horma debe ser mediana con la punta redonda, muy parecida al pie?, indicó Bagnasco.

Los mocasines marrones no pasan de moda y hacen que uno siempre esté bien vestido. Además, hay muchas gamas como el habano, marrón mediano y guinda que pueden combinarse con distintos trajes como azul oscuro o gris. El mocasín se usa con traje para la oficina o con un saco sport, para ocasiones más informales.

El zapato acordonado marrón es otra alternativa para la oficina, aunque más elegante. Y el negro también puede usarse, siempre y cuando la ocasión lo amerite. Puede ser con puntera picada, escarpín con hebilla al costado o acordonado liso.

- Para una fiesta: El negro es color de noche por excelencia. Son zapatos sociales, de vestir. Un acordonado liso o un escarpín cerrado, con hebilla al costado son las opciones ideales para un evento nocturno. ?El marrón no debe ser utilizado en estas ocasiones. Y el mocasín no queda para nada elegante?, sostuvo.

- Para el fin de semana: El náutico es un zapato para ocasiones sport porque va con jeans, con pantalón pinzado de gabardina y una camisa informal. Este calzado hace que uno esté bien vestido pero informal. "El náutico siempre viste mejor que una zapatilla y, a cierta edad, es recomendable cambiarlos", sentenció Bagnasco.

Para las mujeres
Los zapatos suelen ser objeto de deseo para miles y millones de mujeres. Puede que sus roperos alberguen decenas de pares pero siempre vamos a encontrar una excusa para hacernos de ese par que nos cautivó desde la vidriera.

A diferencia de otras prendas, ellas no suelen escatimar en gastos y darían la vida misma por un par que destile elegancia, glamour y estilo.

Sin embargo, hay ciertos básicos que no pueden faltar en el ropero de una dama. Para Josefina Ferroni, "hay que tener uno súper jugado, ese que hace que todo lo demás parezca maravilloso, un par negro y uno oro. Unas buenas chatas, botas que vistan y den calor y protección en invierno, y por sobre todas las cosas, hay tener zapatos cómodos?.

La experta opinó que para trabajar, el calzado debe ser "cómodo e impecable" mientras que para salir de noche puede optarse por un par "más jugado, colorido. La noche pide a gritos un par de tacos".

Según indicó, para una fiesta de día los ideales son "chatos o con taco chino". En tanto, en una entrevista laboral una tendrá que esmerarse para que los zapatos irradien pulcritud.

El taco suele ser un punto de conflicto para varias mujeres. Porque hacen sentir una verdadera diosa a quien los usa pero, al mismo tiempo, caminar en las alturas dista de ser una tarea fácil.

"Las mujeres que no saben caminar con tacos deberían evitarlos totalmente. Es terrible, incómodo y una pierde toda naturalidad. Es sólo una cuestión de práctica: hay que empezar caminando con un zapato cómodo, que sostenga bien el pie", manifestó la diseñadora.

Reglas para comprar zapatos
Hombres y mujeres: abran bien los ojos porque encontrar el zapato adecuado es cada vez más difícil. El mercado ofrece la tanta variedad de colores, formas, materiales precios, tacos, puntas y plataformas que terminan mareando el ojo del consumidor.

A continuación, algunas recomendaciones a tener en cuenta al momento de buscar el par ideal:

- La comodidad es lo básico. "No hay que comprarlo con los ojos. Algunos son muy lindos y llamativos pero de lo más incómodos. Si el zapato no le va bien al pie, no lo aguantas más de una hora", explica Bagnasco.

- Nunca probarse un solo zapato, siempre los dos. Hay que caminarlos de un lado al otro del local, todas las veces que sea necesario.

- Siempre probarse el calzado con medias.

- Lo ideal es salir de compras a la tarde porque el pie ya está hinchado por las caminatas que se hicieron durante el día.

- Priorizar la calidad antes que el precio. En materia de calzado, se aplica el famoso refrán que asegura que "bueno y barato, no caben en un zapato". Un buen zapato es una inversión a largo plazo y puede durar muchos años.

Para Bagnasco, "un zapato a un precio demasiado bajo utiliza una materia prima económica. El buen cuero es caro porque pasó por un largo proceso. En cambio, el mal cuero no es elástico, no se amolda, el pie transpira".

- Hay que tener mucho cuidado con el talle. Uno de los peores vicios a la hora de salir de compras es llevar el par aunque quede "corto" porque nunca va a amoldarse al pie. "Cuando sentís que el dedo toca la punta, ese no es su zapato. Los dedos deben tener espacio y libertad de movimiento dentro del calzado", sostuvo el dueño de Guido.

- El zapato debe quedar bien no sólo en la puntera sino también en el talón.

Consejos para cuidarlos
Para mantenerlos en perfecto estado y alargar su vida, los expertos recomiendan los siguientes tips:

- Comprar un par de hormas de madera para guardarlos mientras no los usás.

- No usarlos todos los días porque el cuero se humedece con la transpiración del pie y hay que dejarlo descansar. Hay que esperar que la transpiración se seque.

- Utilizar una buena pomada dos veces por semana para lustrarlos. Además de dejarlos lindos y brillosos, humecta el cuero.

- Con la lluvia no deben secarse con la estufa. Hay que dejarlos secarse naturalmente y, una vez seco, volverlos a lustrar.