Dos integrantes de Callejeros se declararon hoy "totalmente inocentes" en el juicio que se sigue por la tragedia de Cromañón, y afirmaron que nunca se les representó el "daño" que podían causar en el boliche, en el que en 2004 murieron 194 personas.
"Cuántos más culpables sean (Omar) Chabán y Callejeros, menos culpable va a ser el Estado", afirmó el escenógrafo de la banda, Daniel Cardell, al declarar por primera vez en el juicio.
Por su parte, Juan Carbone, saxofonista del grupo, sostuvo que "es un pensamiento morboso, criminal, psicótico, de alguien desquiciado" atribuirles que actuaron con dolo y que todas las imputaciones son "'cháchara' y pescado podrido".
El abogado del grupo, Manuel Gutiérrez, adelantó que cada uno de sus clientes dará su versión de los hechos, que en total se extenderá por 4 o 5 horas, y que ninguno va a responder preguntas porque "es inútil buscar más explicaciones y no están en condiciones psicológicas" de contestar a las querellas.
También declararán Patricio Rogelio Santos Fontanet (29), cantante; Christian Eleazar Torrejon, (35), bajista; Elio Rodrigo Delgado (23), guitarrista y Eduardo Arturo Vázquez, (32), baterista.
Según la acusación fiscal, los músicos están imputados de haber co-organizado con Omar Chabán, el ex gerenciador de Cromañón, el recital que la banda ofreció el 30 de diciembre de 2004 en el boliche República Cromañón del barrio porteño de Once.
La principal cuestión que se les endilga es no haber realizado un cacheo minucioso en la entrada del local que le impidiera al público de la banda ingresar al lugar con pirotecnia, lo cual fue afirmado por gran cantidad de testigos.
Incluso, algunos acusaron a la madre de Fontanet de repartir bengalas dentro del local poco antes del inicio del show, que luego se interrumpió abruptamente cuando una de las candelas comenzó a incendiar la media sombra que cubría el techo.
También se les imputa haber permitido que ingresaran al predio alrededor de 3.000 personas, cuando en realidad estaba habilitado para 1.031, y de haber elegido un lugar cuya única salida de emergencia se hallaba sellada con un candado y alambre.
Los músicos dirán que esa responsabilidad no era de ellos y que sólo iban a los locales a tocar y no se ocupaban de la seguridad.
El último en hablar será Diego Marcelo Argañaraz (29), ex manager de la banda, quien como los músicos está acusado del delito de estrago doloso agravado por el resultado muerte, que prevé una pena de hasta 20 años de cárcel.
Su abogado, Roberto Bois, adelantó que expondrá durante unos 40 minutos.