Un día después de que el gobierno de Sri Lanka anunciara la derrota militar de los rebeldes tamiles, los Tigres de Liberación de Tamil Eelam (LTTE) declararon el "amargo final" de la guerra civil y decidieron "silenciar sus armas".
"Vamos a silenciar nuestras armas", anunció el director de relaciones exteriores de los rebeldes tamiles, Selvarajah Pathmanathan, quien agregó que "la batalla alcanzó su amargo final" y que "la única opción es eliminar la última excusa de nuestro enemigo para matar a nuestra gente".
El crucial paso dado por los LTTE fue justificado con la muerte de civiles tamiles en los ataques con bombas del Ejército, así como por las enfermedades y el hambre debido a las duras condiciones durante los últimos meses, informó la agencia de noticias Europa Press.
Poco antes, el Ejército de Sri Lanka había informado de la liberación de más de 36.000 civiles atrapados en la zona hasta ahora bajo control de los LTTE, tras sufrir los milicianos 70 bajas cuando intentaban cruzar una laguna para lanzar un último ataque en el noreste del país.
El presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapakse, llegó a la capital, Colombo, de regreso de Jordania, desde donde había anunciado la derrota de los rebeldes, por lo que volvería a un país "totalmente libre de las bárbaras acciones de los LTTE". El Ejército había tomado antes el control de la última franja costera bajo poder de los tamiles y había cercado a los últimos milicianos.
El conflicto en la ex colonia británica -en el que murieron mas de 70.000- se remonta a la época de su independencia, en 1948, fecha en que se potenciaron las tensiones entre la mayoría, predominantemente budista, y la comunidad tamil, de hindúes y católicos.
¿Qué pasó con su fundador?
El líder de la organización armada tamil LTTE, Velupillai Prabhakaran, está muerto, aseguraron hoy fuentes del Ejército de Sri Lanka, que ultiman su operación en el noreste de la isla para acabar con los últimos rebeldes separatistas.
Oficialmente, sin embargo, el Ejército de Sri Lanka aún no ha confirmado la muerte de Prabhakaran, que encabezó durante más de 25 años la lucha de los tamiles por instaurar un Estado propio para esta minioría étnica en el norte y noreste de la isla.