El cadáver de Ceballos fue encontrado en un descampado de Riccheri y Ruta 24 de la zona de Cuartel V, partido de Moreno, al oeste del Conurbano.
Según la autopsia, Ceballos fue ejecutado de tres balazos en la cabeza y su cadáver fue parcialmente incinerado por los autores del crimen, según revelaron a
fuentes de la investigación.
Los peritos determinaron que la víctima presentaba en el cráneo dos balazos efectuados de derecha a izquierda y un tercero realizado de atrás hacia adelante.
Por el tamaño de los orificios de entrada y salida, los expertos creen que podría haber sido
, pero ni los forenses en la autopsia, ni los peritos en rastros en la escena del hallazgo, encontraron ningún plomo o vaina servida.
Los voceros explicaron que Ceballos, hijo del dueño de una parrilla ubicada en Jujuy y Ruta 8 de Bella Vista, salió de su casa a la una de la madrugada del lunes para dirigirse a un bar llamado Viejo Lobo, en Tribulato y Vicente López, pleno centro de San Miguel.
Allí fue visto por última vez por su cuñado a las cuatro de la madrugada, cuando se retiró del lugar.
Sin embargo, Ceballos nunca regresó a su casa, por lo que su hermana Luciana concurrió a la comisaría local y radicó una denuncia por paradero.
El auto del muchacho, un Volkswagen Gol blanco, fue encontrado al mediodía del martes estacionado a 45 grados en Belgrano y Perón, frente a la Catedral de San Miguel, zona donde hay parquímetros.
Lo llamativo para los investigadores es que el auto no estuvo estacionado allí durante la mañana, ya que la grúa de la municipalidad transitó desde las 8 y recién observó la presencia del auto a las 11:55.
La aparición del cuerpo se produjo ayer al mediodía en Moreno, cuando una vecina llamó al 911 y contó que había encontrado el cadáver de un joven en un descampado.
Incluso el cuñado de Ceballos, quien estuvo con él hasta que desapareció, declaró como testigo el año pasado en la causa por el homicidio de Mauricio Méndez (52), un financista de Bella Vista que el 20 de julio del año pasado fue asesinado a balazos en su oficina.
Esa es la línea investigativa a la que apuntaron con mayor firmeza los investigadores, aunque no descartaron que pueda tener que ver con un hecho pasional.
En el caso ahora trabajan dos fiscalías, la 22 de Malvinas Argentinas a cargo de Valeria Álvarez, que llevaba la causa por la desaparición, y la del homicidio a cargo del fiscal Federico Luppi de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8 de Moreno, porque en su jurisdicción apareció el cadáver.
Fuentes judiciales indicaron a
que la fiscal Álvarez ya le mandó a Luppi las actuaciones que ordenó en el marco de la causa de la desaparición y será este último quien se quedará con la investigación del hecho.