Los adolescentes sacan remedios de sus casas y mezclan con alcohol

El 10% de las intoxicaciones agudas en 2008 fue por esta causa. Pueden provocar daños irreversibles

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La tendencia está creciendo y es peligrosa. Los adolescentes se reúnen en sus casas, mezclan bebidas de alto contenido etílico y les agregan medicamentos que consiguen en sus hogares, sin necesidad de salir a comprarlos, para ver "cómo pega". Las consecuencias de esta práctica joven son graves: desmayos, daños neurológicos irreversibles, y hasta la muerte.
 
Según los datos del servicio de Toxicología del Hospital Fernández, similares a los del Hospital Penna y a los del Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas, durante el 2008, el 51% de las intoxicaciones agudas fue por consumo abusivo de alcohol, el 30% por drogas ilegales, el 10% por la mezcla de alcohol con medicamentos, y el 9% por ingerir psicotrópicos.

Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández y profesor de la Universidad de Buenos Aires, señaló que "el consumo indiscriminado de medicamentos tiene el objeto de perder el control, no interesa el disfrute. La idea es probar cómo pega en el sistema nervioso. El problema es la subestimación de los medicamentos".
 
Los remedios que más mezclan con alcohol  
Según explicó Damin, el que más intoxicaciones agudas genera es el Benzodiacepinas. "Cuando preparan la llamada 'jarra loca', colocan entre dos y cuatro pastillas en una jarra con cerveza, vino o sidra. Al principio genera euforia, pero después, un estado de depresión y de sueño profundo. El clonazepan también produce cuadros de agresividad. No es el paco sino esta mezcla de clonazapan y alcohol lo que usualmente se consume antes de salir a robar".

Por su parte, Mónica Nápoli, toxicóloga del Hospital Penna, agregó que están los medicamentos cardiológicos, los cuales "bajan la presión y la frecuencia cardíaca. El paciente entra en shock porque disminuye la actividad del corazón. La sangre empieza a circular tan lentamente que no llega a oxigenar todo el organismo. Puede padecer desde un desmayo hasta el coma".

Además, habló de los antialérgicos, ya que "algunos tienen estimulantes como la efedrina y la pseudoefedrina. Al igual que las bebidas energizantes, retrasan la aparición de los síntomas de la borrachera".

Damin retomó la lista e indicó las aspirinas, que provocan que descienda el PH de la sangre y pueden provocar alteraciones respiratorias y renales, además de las consecuencias directas sobre el aparato digestivo.

El Sildenafil, cuya marca más conocida es el Viagra, también es muy consumida por los jóvenes. "Cuando toman mucho alcohol disminuye su rendimiento sexual. Por eso toman sildenafil, lo que puede provocar desmayos y alteraciones del ritmo cardíaco", subrayó Damin.

Nápoli habló a su vez de los antiparkinsonianos, las cuales "provocan sedación. Si se mezclan varias pastillas con alcohol puede producir daño neurológico y es potencialmente mortal".

Finalmente, Ana Paula Voitzuk, médica del Centro Nacional de Intoxicaciones del Posadas, apuntó contra los hipoglucemiantes, ya que "disminuyen el valor de la glucosa en sangre. Mucho alcohol ya produce hipoglucemia: si encima se toma un hipoglucemiante, el cerebro se queda sin glucosa. Si la persona pasa muchas horas así le pueden quedar secuelas neurológicas: desde el estado vegetativo hasta la muerte", publicó el diario Clarín.