Los restos del policía retirado que fue hallado asesinado a balazos ayer en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz fueron velados hasta esta mañana.
Se trata del teniente retirado Juan Carlos Cáceres (56), quien cerca de las 3 de la madrugada de ayer fue encontrado muerto a balazos a la altura del kilómetro 171 de la ruta 6, entre Exaltación de la Cruz y Pilar.
Efectivos del subdestacamento Manzanares, perteneciente a Pilar, fueron quienes, a raíz de un llamado al 911 de los vecinos, acudieron al lugar y encontraron a Cáceres muerto a un lado de su camioneta Ford Eco Sport negra, que estaba con las llaves puestas, en marcha y con las luces encendidas.
El policía presentaba dos impactos de bala: uno en la parte baja de la espalda y otro en un brazo, mientras que su camioneta tenía numerosos balazos en el parabrisas, otro en el espejo retrovisor derecho y en el vidrio de la ventanilla de ese lado.
Sobre el asiento del acompañante, los pesquisas encontraron una pistola calibre 380 que se presume era de Cáceres, mientras que en el habitáculo había dos cargadores de una Glock calibre 9 milímetros del policía retirado, aunque no el arma, que se sospecha los delincuentes le robaron.
Las fuentes dijeron que fuera de la camioneta había vainas calibre 9 milímetros y 45 y también alguna en el interior.
Los investigadores aguardaban los resultados de los peritajes para determinar si los asesinos de Cáceres se subieron a su camioneta y allí le dispararon -ya que la puerta del lado del acompañante estaba mal cerrada y el vidrio estallado- o si lo interceptaron y el policía retirado se bajó del vehículo para tirotearse con ellos.
Una niña de 9 años, que vive en una granja de la zona, aseguró a la prensa que vio cuando cuatro hombres con la cara tapada se bajaron de un auto negro e interceptaron y balearon al ex efectivo.
Según esa testigo, Cáceres llegó a herir a dos de los hombres, que lograron volver al auto y huir.
Los voceros consultados por Télam dijeron que en inmediaciones de la escena del crimen se detectaron rastros de sangre y una gorra con cabellos que se investiga si pertenecía a Cáceres o si puede haberla perdido alguno de los asesinos.
Los pesquisas también encontraron en el auto del policía un cuaderno donde figuraba una anotación sobre una cobranza reciente de 1.200 pesos, aunque en sus bolsillos sólo hallaron 500.
Por este hecho un hombre fue apresado anoche en la localidad bonaerense de Escobar, tras dos allanamientos en los que se encontró un auto que presenta varios impactos de armas de fuego y manchas de sangre en su interior.
"Ese auto, casi con certeza, intervino en el hecho. Creemos que se utilizó para encerrar a la víctima antes de matarla. Ahora hay que realizar los peritajes de rigor", explicó.
En los operativos también se secuestraron cinco armas, entre ellas una que pertenecía al policía retirado, y se pudo determinar que el sospechoso es mayor y tiene antecedentes penales por robos.
Los investigadores creen que la víctima murió durante un tiroteo con delincuentes que lo interceptaron cuando se trasladaba en su camioneta por esa zona, donde había montado un microemprendimiento para brindar seguridad privada en campos y casas. Tenía unas 15 personas que trabajaban a su cargo.
Los investigadores no determinaron aún es si el crimen fue durante un intento de robo, por un conflicto vinculado a su actual trabajo en seguridad privada o una venganza ligada a su anterior desempeño policial en el servicio de calle en la zona Luján, a lo largo del cual mantuvo varios enfrentamientos con delincuentes.
La causa por homicidio quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Pilar, a cargo de Alejandro Musso.