Por pedido de Obama, GM y Chrysler presentaron su plan de reestructuración

Las dos automotrices entregaron ante el Departamento del Tesoro su plan para sobrellevar la crisis con el rescate oficial. Chrysler solicitó u$s5 mil millones

Guardar
  162
162

General Motors (GM) y Chrysler presentaron al Departamento del Tesoro de los EEUU su plan de reestructuración, tras saber que una Comisión Presidencial supervisará el rescate del sector.

El acuerdo con Washington, que permitió a GM recibir ya 9.400 millones de dólares en préstamos federales (más otros 4.000 millones que podría obtener tras presentar su plan de reestructuración), incluye el requisito de reducir sus cargas financieras.

Las negociaciones fueron difíciles. Por un lado, con el sindicato United Auto Workers (UAW) para intentar conseguir concesiones de los representantes de los trabajadores que permitan reducir sus costes, especialmente en el capítulo de las prestaciones sanitarias de sus empleados.

Por el otro, GM está discutiendo con los tenedores de bonos para rebajar en miles de millones de dólares la carga financiera. General Motors tiene una deuda de 27.500 millones de dólares.

El acuerdo con Washington, que permitió a GM recibir ya 9.400 millones de dólares en préstamos federales (más otros 4.000 millones que podría obtener tras presentar su plan de reestructuración), incluye el requisito de reducir sus cargas financieras.

Chrysler pide u$s5 mil millones
Chrysler solicitó 5.000 millones de dólares de ayuda a Washington, 2.000 millones más que la cantidad inicial, en el plan de reestructuración presentado hoy al Departamento del Tesoro de EEUU, y que incluye el recorte de 3.000 puestos de trabajo.

Chrysler justificó la solicitud de u$s2.000 millones adicionales, con el argumento de que "ha habido un declive sin precedentes en el sector del automóvil", según un comunicado.

"Ahora estamos proyectando unas ventas anuales de 10,1 millones de unidades (el punto más bajo en 40 años) y unas ventas medias anuales de 10,8 unidades del 2009 al 2012. Para Chrysler esto representa una declive de ventas de aproximadamente 720.000 unidades (una media de 180.000 unidades al año)", añadió la empresa.

Chrysler dijo que estas cifras suponen que ingresará u$s18.000 millones menos que lo previsto y u$s3.600 millones de entrada de efectivo durante los cuatro años.

La empresa indicó que el plan de reestructuración incluye la reducción en 700 millones de dólares de costos fijos y un turno de trabajo de producción, la eliminación de 3.000 puestos de trabajo y de tres modelos de vehículos.

Además Chrysler reducirá su producción en 100.000 unidades y venderá activos por valor de 300 millones de dólares.

La empresa suspendió las contribuciones que hacía a los fondos de pensión de sus ejecutivos, los bonos de incentivos y ha eliminado las prestaciones de los seguros de vida de sus jubilados.

El fabricante aseguró que "ha iniciado el diálogo con sus proveedores y cree que será capaz de obtener sustanciales reducciones de costes" y que espera que los tenedores de deuda subordinada acordarán reconvertirla en acciones.