A cambio de este préstamo, las dos compañías se comprometen a no cerrar ninguna de sus plantas en Francia ni en el extranjero durante los cinco años que dura el período del préstamo.
Además, las firmas deberán moderar los pagos de dividendos y de primas a los directivos, y tendrán que adoptar el compromiso de comprar a proveedores franceses.
Hasta ahora Streiff había rechazado toda intervención estatal en la compañía; sin embargo, la misma obtuvo pérdidas en la segunda mitad de 2008 cifradas en 2.600 millones de euros (3.360 millones de dólares).
Read more!
Read more!