El evento tenía como objetivo celebrar el cierre del ciclo lectivo. Se desarrollaba con normalidad hasta que un grupo de jóvenes comenzó a molestar al resto de los asistentes, dentro de la disco Pagana, ubicada en un boliche de Azcuénaga y Vicente López en barrio de Recoleta.
Pasaron los minutos y el grupo de jóvenes alcoholizados comenzó a insultar y a tomarse a golpes con otros. En un instante, lo que debía ser un festejo quedó fuera de control.
Los propietarios del local bailable advirtieron sobre el hecho a la Policía, que envió dos patrulleros. Cuando los efectivos llegaron al lugar se encontraron con una batalla campal.
Los incidentes siguieron a la salida, cuando los inadaptados arrojaron piedras contra vidrieras y marquesinas, y destruyeron un móvil policial. Cerca de las 6, los uniformados pudieron tomar control de la situación y detuvieron a cuatro personas que participaron en los hechos.
Según se hizo saber, una persona resultó herida y debió ser trasladada al Hospital Fernández. El mobiliario quedó destruido como consecuencia de la gresca.