La cantante sudafricana y luchadora por los derechos de los negros Miriam Makeba, de 76 años, murió el domingo por la noche en una clínica de Castel Volturno, Italia, tras haber participado de un concierto anticamorra y contra el racismo dedicado al escritor Roberto Saviano en Baia Verde.
Makeba había nacido en Johannesburgo el 4 de marzo de 1932 y alcanzó fama mundial con su tema "Pata Pata", grabado en 1967, la primera canción africana en alcanzar los primeros lugares de los ranking de música pop.
La artista, que el domingo por la noche cantó descalza casi media hora ante un caluroso público que la despidió entre aplausos, se sintió mal tras el concierto, según reportó la agencia italiana ANSA.
Aunque en un primer momento sus asistentes pensaron que se trataba de un malestar pasajero, como no mejoraba fue trasladada a la clínica Pineta Grande en ambulancia.
Los médicos detectaron una crisis cardíaca y aunque la asistieron de urgencia, Makeba no logró sobreponerse.
En la Argentina, el ritmo alegre y pegadizo del "Pata Pata" hizo furor en el carnaval de 1968 y se repetía en radios, disquerías y boliches.
La cantante fue la primera gran figura de su país en sufrir el exilio por su postura contra el apartheid, el régimen segregacionista con el que la minúscula minoría blanca que controlaba la economía y la política de Sudáfrica sometía a la mayoría negra y a las otras minorías, abolido en 1994.
Hija de un sangoma ("sanador" místico y tradicional de la tribu xhosa), Makeba grabó su primer disco simple en 1953, junto a los Black Manhattan Brothers.
Su carrera dio un salto en 1959 cuando participó en el musical African Jazz and Variety y en el documental Come back Africa, que le trajo invitaciones de todo el mundo.
En los Estados Unidos, el cantante y defensor de los derechos civiles Harry Belafonte le pidió que lo acompañara en una serie de actuaciones en el Carnegie Hall, de Nueva York.
En 1960, el gobierno racista de Sudáfrica le revocó su pasaporte cuando intentaba regresar para el entierro de su madre.
En 1963 denunció ante la Asamblea de las Naciones Unidas "la pesadilla de brutalidad policial y terrorismo oficial" en su país.
Su carrera artística progresaba en los Estados Unidos al mismo ritmo que su popularidad, a tal punto que su corte de pelo dio origen a la moda de Afro-look, que adoptaron los afroamericanos.
Makeba contrajo matrimonio -segundo- con el activista por los derechos civiles Stokely Carmichael, autor del concepto de "Black power" y luego integrante de las Panteras Negras.
Eso puso a Makeba en las listas negras. Su compañía discográfica, RCA, le rescindió el contrato y se cancelaron sus conciertos.
El matrimonio decidió entonces mudarse a Guinea, donde Carmichael llegaría a desempeñarse como ayudante del primer ministro Ahmed Sekou Touré, mientras Makeba continuaba con sus recitales por el mundo. En 1975, la cantante trabajó durante un año como delegada de Guinea en la ONU.
En 1986 recibió el Premio de la Paz Dag Hammerskjold, por su lucha contra el apartheid.
Un año después, su popularidad volvió a trepar cuando apareció junto a Paul Simon en la gira que hizo el cantante norteamericano a raíz de la edición de su disco "Graceland" y en 1988 se levantó en Sudáfrica la prohibición que pesaba sobre sus discos.
Tras la liberación de Nelson Mandela de prisión, Makeba regresó a su tierra, donde en abril de 1991 ofreció allí su primer recital tras una ausencia de 30 años.
Al año siguiente hizo un musical en teatro, Sarafina, y en 1994 se unió a su primer marido, el trompetista Hugh Masekela, en la denominada "Gira de la Esperanza".
En 1995 fundó una organización para recaudar fondos para la protección de las mujeres sudafricanas, pero su carrera musical no se detuvo: en 1997 volvió a cantar con Harry Belafonte en el Madison Square Garden de Nueva York, y en 2000 se editó "Homeland", disco nominado a un premio Grammy como mejor álbum en el rubro Música del Mundo.
Makeba escribió dos libros autobiográficos, Mi historia y Mamá África, éste publicado en 2004 y en cuya presentación relata que a los 33 años, le diagnosticaron un cáncer cervical.
Sin embargo, esta luchadora incansable, la misma que cantó en el Vaticano y fue recibida por líderes mundiales como John F.Kennedy, Fidel Castro, Hailé Selassie y FranÎois Mitterrand, venció nuevamente a la adversidad.