La banda británica Duran Duran cumplió sus 30 años de trayectoria y lo celebró el viernes por la noche en el estadio de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires con un recital impecable que hizo vibrar a más de 15 mil fanáticos, los cuales no sólo enloquecieron con las canciones de estos monstruos eternos sino que además deliraron al ver como Simon Le Bon lucía su camiseta de la Selección y agitaba una bandera con los colores patrios.
Luego de brindar un show realmente increíble, en el que sonaron clásicos como Planet Earth, The Reflex, Notorious, Is there something I should know? y Hungry Like the Wolf, Infobae.com dialogó en exclusiva con Simon Le Bon, Roger Taylor, Nick Rhodes y John Taylor, los cuales se mostraron muy felices y relajados.
"¿Qué te ha parecido este show con respecto al del 2005 en el Personal Fest?...", me preguntaron y sin dudarlo les comenté que había sido muchísimo mejor. No sólo coincidieron con mi apreciación sino que además me confesaron que esta vez se sintieron de una manera muy especial.
"El público estuvo increíble...", agregaron casi sin sorprenderse, un poco por su forma de ser correcta y un tanto distante y otro poco por estar mal acostumbrados a que sus seguidores argentinos los adoren y los hagan sentir "como en casa" cada vez que pisan estas tierras.
Entre los invitados especiales estuvieron el empresario Marcos Gastaldi, su hija Valeria y el director de cine Francis Ford Coppola, tres amigos íntimos de esta agrupación considerada un verdadero ícono del pop de la década del 80.