Peritos forenses determinaron hoy que Andrés Martín, cuyo cadáver apareció ayer dentro de su auto sumergido en el río Baradero, no sufrió una muerte violenta por ataque de terceros, aunque aún se procura determinar la causa del deceso, informaron fuentes policiales.
La autopsia practicada esta tarde en la Morgue Judicial de San Nicolás estableció que el cuerpo no presentaba ningún tipo de lesión y que había agua en sus pulmones.
Según las fuentes, el avanzado estado de descomposición del cadáver no permitió determinar en forma fehaciente la mecánica de la muerte de Martín (21), lo que quedará acreditado con una serie de estudios complementarios y estudios histopatológicos.
En base a los datos surgidos en la autopsia, los peritos forenses manejan como principal hipótesis que el joven pudo haber muerto por asfixia por inmersión, producto de suicidio.
Por su parte, la familia de Martín avaló esta mañana la teoría de que el joven se haya suicidado, tal como lo manifestaron los investigadores policiales.
En una carta que fue leída a la prensa por el tío de la víctima, Javier, la familia agradeció en primer lugar a los medios de comunicación por haberlos "acompañado en la búsqueda de Andrés".
"El tomó una decisión y la vamos a respetar porque era demasiado bueno para este mundo. El único consuelo que le queda hoy a la familia es que esto sirva para que otros jóvenes que tienen la vida por delante no cometan el mismo error", dice la carta en referencia al presunto suicidio del joven.
Al ser consultados por los periodistas sobre si están convencidos de que el joven se suicidó, Javier contestó: "Todo indica eso. Estaban todas sus pertenencias en el auto: documento, laves y tarjetas de crédito".
Cuando le preguntaron al tío si Andrés había tenido actitudes extrañas en los últimos días aseguró que "la gente que estuvo con él en el baile dijo que estaba bien, que lo veían muy bien".
"Yo como tío, no llego a hacer ninguna lectura. No sé, pudo haber sido un arranque del momento, algún mal momento, pero no creo que lo lleguemos a entender", agregó.
El automóvil Fiat 147 de Andrés con su cadáver dentro fue encontrado ayer por la tarde en un pozo de agua de entre 5 y 10 metros de profundidad lindero al río que da nombre a la ciudad, cerca de una fábrica y alejado del casco urbano.
La búsqueda en ese tramo del río se llevó a cabo luego de que ayer un pescador encontrara muy cerca la chapa patente del Fiat 147 que pertenecía a la abuela de Andrés y que solía prestárselo.
El auto fue extraído del agua con la ayuda de buzos de la prefectura y una grúa.
Las ropas que vestían el cadáver y el hallazgo entre ellas del DNI de Andrés y las llaves de la casa, confirmaron que el cuerpo, que estaba en avanzado estado de descomposición, era el
del joven desaparecido.
A simple vista, los forenses que examinaron el cadáver en el lugar del hallazgo no encontraron traumas ni signos de violencia y la principal hipótesis es que el joven se suicidó, arrojándose al agua con su auto, que tenía la palanca de cambios en punto muerto y la llave en contacto.
Martín fue visto por última vez en el baile del Día de la Primavera que se realizaba en el Club Atlético Baradero, cuando se retiró a bordo del Fiat 147 color beige y patente TVO 805, que le había prestado su abuela.