Klatten, de 46 años, famosa por tener una fortuna personal estimada en 7.800 millones de euros, conoció al suizo Helg Sgarbi a mediados de 2007 en el bar de un hotel, según la prensa alemana e italiana.
Entonces el amante alegó que unos mafiosos le perseguían por haber atropellado al hijo de un miembro de la mafia estadounidense y le pidió a Klatten 7,5 millones de dólares.
En la habitación 630 del
de Munich se había hospedado un tal Ernani Barretta, cómplice italiano de Sgarbi, que grabó en video todo lo acontecido en la suite de al lado, según los medios italianos.
La multimillonaria aceptó reunirse con Sgarbi el 14 de enero en un centro comercial de Tirol para darle el dinero. Sin embargo, en su lugar envió a la cita a la policía.
Sgarbi, alto y de cabello oscuro, es un apuesto ex oficial suizo que habla ocho idiomas, pero que ya estuvo en la cárcel, según la prensa italiana.
Susanne Klatten es la hija de Herbert Quandt, el industrial alemán que salvó a BMW del colapso en 1967 y convirtió al constructor de automóviles bávaro en una de las compañías más importantes del país.