Las alzas en los mercados físicos del grano y las demoras en la recolección de la oleaginosa limitaron las mermas.
La harina de soja para entregar entre diciembre del 2008 y septiembre del 2009 operó mayormente con bajas de entre 1,2 y 2,5 dólares por tonelada, en tanto que la posición diciembre 2008 cayó 1,5 dólares a 267,5 dólares.
En la Argentina, la soja cerró con ganancias, impulsada por la demanda de las fábricas procesadoras del grano y por las ganancias circunstanciales que registró Chicago, dijeron operadores.
El volumen negociado fue de entre 25.000 y 30.000 toneladas, desde el nivel de entre 7.000 y 8.000 toneladas de la sesión previa.
Los operadores explicaron que los negocios se realizaron en el lapso en el que la plaza de Chicago -que abrió y cerró con mermas- operó con ganancias, impulsados por la necesidad de algunas fábricas de comprar mercadería.