La pesadilla que padeció Dedé durante gran parte de su vida está llegando a su fin. El conocido "hombre árbol", un indonesio con las extremidades plagadas de verrugas gigantes con aspecto de corteza, se está curando.
El pescador se sometió a un intensivo tratamiento que incluyó quimioterapia y varias cirugías que lograron erradicar gran parte de las "raíces" de su cuerpo.
"Antes ni siquiera podía ponerme yo solo mi camisa. Ahora sí. Es maravilloso", indicó Dedé, feliz con los avances.
El hombre, de 37 años, se sometió a más de ocho operaciones a lo largo de nueve meses.
Dede fue diagnosticado el pasado año por un dermatólogo norteamericano como un caso único en el que se había combinado el efecto de un virus con una rara debilidad congénita del sistema inmunológico.
El crecimiento desproporcionado de las verrugas le acabó impidiendo trabajar y provocó que su mujer y su hijo le abandonaran.