Así lo informaron fuentes de la aerolínea española, que precisaron que el fallo de la válvula no supone peligro alguno para la operatividad de la aeronave.
El incidente ocurrió en un vuelo que unía las isla canaria de Tenerife con la ciudad de Salamanca, que opera un avión Boeing 737-800, uno de los más modernos del mundo, y el pasaje estaba formado por 165 personas, añadieron las fuentes.
Una vez iniciada las maniobras para despegar el avión, el comandante avisó al pasaje que se había detectado un fallo en la válvula antihielo "sin la menor trascendencia" para el vuelo.
Con este término se alude en la aviación a las condiciones atmosféricas que pueden producir hielo en una aeronave por efecto de la humedad y la temperatura, agregaron las fuentes.
Según la compañía, el comandante, "en un afán de transparencia", planteó al pasaje la posibilidad de cambiar la ruta y volar hacia Madrid, para allí cambiar de avión, ante lo cual "una parte importante" de los viajeros concluyó que no quería volar.
Finalmente 78 pasajeros decidieron partir hacia Madrid, como había propuesto el comandante, donde está previsto que otro avión los traslade a Salamanca.
Los pasajeros que optaron por no seguir el viaje serán trasladados por tierra hacia el aeropuerto Tenerife Norte para partir en un vuelo de Air Europa hacia Madrid por la tarde a bordo de un Airbus 330, de mayor capacidad.
La compañía insistió en que no ha habido "ningún momento de peligro" para el pasaje y abogó por ayudar "a frenar esta ola de psicosis" tras el accidente aéreo de Barajas (Madrid) que ocasionó 154 muertos el pasado 20 de agosto.