Horror y milagro: Rocío, la nena quemada y violada, se recuperó y vuelve a su casa

Ingresó hace dos meses a la terapia intensiva del Hospital Garraham, luego de que un hombre la atropellera intencionalmente para abusar de ella y luego prenderla fuego. Cómo logró sobreponerse en tiempo récord

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El horror comenzó en una localidad del interior de la provincia de Buenos Aires: Coronel Dorrego. Con sólo 10 años, Rocío se convertía en la protagonista de una de los hechos policiales que más conmovieron al país.

Mientras iba en bicicleta por su ciudad, Mauro Schechtel, la atropelló con su auto y fingió ayudarla para poder abusar de ella. Al costado de la ruta, la violó y luego la roció con combustible para proceder a prenderla fuego.

Luego de que el agresor escapó, como pudo, la nena caminó casi 3.000 metros por la ruta hasta que fue vista por un camionero que la trasladó a un centro asistencial local.

Desde los primeros momentos, Rocío demostró su valentía y aun cuando su estado era crítico, en los primeros momentos, aportó datos a la Policía sobre su salvaje agresor: "Tiene un auto color naranja, con los asientos rotos, pelo oscuro y ojos azules", relató. Esto fue fundamental para que pronto pudieran dar con Schechtel, de 27 años. Hoy, está detenido en la Unidad Nº 19 de Saavedra, ubicada a 100 kilómetros de Bahía Blanca.

Ahora, dos meses después y luego de que fuera trasladada al Hospital Garraham en un avión sanitario para su mejor recuperación, Roció está muy cerca de volver a su casa. "Estamos felices porque le dieron el alta médica. Lo que pasó con Rocío es un verdadero milagro. Ella está consciente, habla, hace las tareas para no atrasarse en el colegio y ya camina", dijo al diario Perfil el tío de Rocío, Juan Carlos Aldea.

El emocionado familiar agregó que: "Igual tiene que seguir con las curaciones, los baños de inmersión diarios y la kinesiología, que es una gimnasia que la ayuda a estar más fuerte".

Mientras tanto, sus compañeritos de la Escuela Nº 1 de Coronel Dorrego, siguen rezando pór su total recuperación y la esperan ansiosa. Según relataron, a Rocío le gusta mucho jugar al basket, mirar Patito Feo y las matemáticas.