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Se trata de la Hidrocefalia de Presión Normal (HPN) o síndrome de Hakim-Adams, enfermedad neurológica que se manifiesta habitualmente en adultos a partir de los 50 años. Por lo general es subdiagnosticada, y se suele confundir con Alzheimer, Parkinson, arterioesclerosis o síntomas de la vejez. No obstante, bien detectada puede revertirse o controlarse con un tratamiento específico.

"El diagnóstico de Hidrocefalia de Presión Normal es a menudo hecho tardíamente, dado que sus síntomas son similares a los de otros desórdenes. Esto hace que muchos pacientes no sean tratados de la forma adecuada", señaló Anselmo Rodríguez Loffredo, jefe del Departamento de Neurocirugía del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.

Las principales características de este síndrome son trastornos de la marcha, dificultad para comenzar a caminar, debilidad en las piernas y caídas sin motivo aparente. Algunos síntomas asociados con la progresión de la enfermedad son demencia, cambios constantes de humor, apatía, aislamiento, problemas de atención e incontinenta urinaria.

La HPN ocasiona la compresión cerebral debido a la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo. Éste es producido por los ventrículos del cerebro, y su función es proteger sus delicados tejidos y los de la médula espinal a partir de la correcta circulación entre ambos. Pero cuando se acumula en los ventrículos, presiona los tejidos contra el cráneo, deteriorando lentamente las funciones neuronales de quien sufre este mal.

En la mayoría de los casos, la HPN no tiene causas aparentes, pero los médicos aseguran que podrían desencadenarla ciertas obstrucciones, traumatismos, meningitis u otras infecciones, hemorragias o cirugías.

Hay muchas maneras de diagnosticar esta enfermedad, y el tratamiento una vez detectada consiste en la implantación de una válvula para derivar el líquido cefalorraquídeo desde el cerebro hacia el abdomen, donde es absorbido.

El gobierno de los Estados Unidos, único país que tiene estadísticas sobre este mal, estima que un 10% de las personas que sufren de Alzheimer o demencia padecen en realidad Hidrocefalia de Presión Normal, enfermedad subdiagnosticada que puede revertirse o controlarse con un tratamiento.