Por qué fracasó la Ronda de Doha

El crucial encuentro de la Organización Mundial del Comercio se frustró tras un desacuerdo sobre agricultura entre los EEUU y la India

Las maratónicas conversaciones para rescatar la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) fracasaron el martes por un desacuerdo sobre agricultura, tras nueve días de intensas pero finalmente infructuosas negociaciones.

El colapso se produjo luego de que Estados Unidos e India no lograron ponerse de acuerdo en medidas para proteger a los agricultores de los países pobres contra una avalancha de las importaciones que generaría un acuerdo para liberalizar el comercio mundial.

"Estábamos tan cerca de lograrlo", se lamentó la representante comercial norteamericana, Susan Schwab, ante los periodistas en la sede de la OMC. "Estados Unidos se mantiene comprometido con la Ronda de Doha. Este no es un momento para hablar sobre el colapso de la ronda", dijo Schwab, que lucía frustrada y disgustada.

"El compromiso de los Estados Unidos sigue en la mesa, esperando respuestas recíprocas", añadió. Sin embargo, el fracaso de estas conversaciones podría demorar por años cualquier acuerdo global de libre comercio, según expertos.

Washington se opuso a una propuesta de India, China e Indonesia para asegurar medidas tendientes a proteger a sus agricultores en caso de que un acuerdo dentro de la Ronda de Doha inunde sus mercados repentinamente con importaciones baratas.

El desacuerdo descarriló otros avances sustanciales que se habían hecho en agricultura, manufactura y servicios. Mientras el colapso de la ronda parecía más evidente, el ministro de Comercio de Nueva Zelanda, Phil Goff, se conformaba con que las conversaciones puedan continuar posteriormente.

"Espero (...) que lo que hemos logrado esta semana pueda usarse al menos para construirlo como una base para el futuro", señaló el diplomático.

Las negociaciones para un acuerdo comercial global que reduzca las barreras a las exportaciones empezaron en el 2001, poco después de los atentados del 11 de septiembre contra Estados Unidos, con la esperanza de alentar a la economía global y ayudar a los países pobres.

Estas discusiones pasaron de una crisis a otra desde entonces, y se arriesgaban a una nueva demora de años si no se lograba un avance superador, debido a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos y otros factores.

Los economistas consideraron que el fracaso representa un revés. "Pienso que es fuertemente negativo y sigue a un retroceso de la globalización y el comercio que realmente fueron los pilares de la prosperidad de las últimas décadas. Es de temer. Se va hacia una instancia proteccionista. Un golpe a la economía global y muy negativo para el mundo pobre", dijo Michael T. Darda, economista jefe de MKM Partners, en Greenwich, Connecticut.

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