A medida que iban llegando las distintas agrupaciones, el paisaje de la Plaza de los Dos Congresos y la zona que rodea al Monumento de los Españoles comenzaba a tomar otras dimensiones. Pasacalles, afiches y banderas partidarias fueron colgadas en árboles y columnas de alumbrado público, pese a que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso de una serie de medidas preventivas para los actos.
Por tal motivo, Mauricio Macri resolvió que estará "totalmente prohibido sujetar pancartas, pasacalles, banderas o cualquier otro tipo de objeto a las columnas de alumbrado, semáforos, postes de señalización de tránsito, paradas de colectivos, árboles o cualquier elemento del mobiliario urbano", según explicó en un comunicado.
Basándose en la Ley 2.148 y en la Ordenanza municipal 41.115, Macri no quiere que las columnas que rodean la Plaza de los Dos Congresos e incluso el Monumento de los Españoles sean utilizadas como parte del folklore de los actos.
?Los compañeros se hacen presente en la plaza para dar, por otros tantos compañeros que no pueden viajar, el apoyo incondicional a Kirchner y a su señora, la presidente de la Nación, Cristina Kirchner", decían las primeras voces en arribar a la zona del Congreso.
Así, se podían ver pasacalles de Sutecba, del gremio de Camioneros, de agrupaciones de derechos humanos y piqueteros. Todos haciendo referencia al apoyo a la Democracia y a la ley de retenciones impulsada por el Ejecutivo Nacional.
En las dos manifestaciones, la de apoyo al Gobierno y la del agro, se violaron normativas porteñas, pese al intento del jefe de Gobierno por impedir otra tragedia como la ocurrida en Plaza de Mayo el 18 de junio, cuando una farola golpeó la cabeza de un manifestante tucumano y le quitó la vida.