Ordenan investigar a autoridades del roca por el suicidio de un menor

La Cámara Federal instó a reabrir una causa para estudiar la responsabilidad en la muerte del chico que estaba internado en el lugar. En el fallo se advierte sobre las "deplorables e inhumanas" condiciones de alojamiento para los chicos

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La Cámara Federal revocó el sobreseimiento de las autoridades del Instituto Roca y ordenó reabrir la causa.

El fallo fue dictado por la Sala I de la Cámara en el marco de un caso en el que se evalúa la responsabilidad de las autoridades del instituto de menores Manuel Roca, dependiente del Consejo Nacional de Niñez, Adolescenencia y Familia por la muerte del menor de 17 años Germán M, ocurrida el 11 de enero de 2007 dentro del establecimiento.

El chico se encontraba internado por disposición de un juzgado federal de Morón en el marco del incidente tutelar, en la que había sido sobreseído por lo que se había solicitado el cese de la internación.

No obstante lo cual, el menor siguió alojado en el Roca por disposición del magistrado de Morón.

Según surge del fallo, el 11 de enero de 2007 a las 7 de la mañana el menor fue hallado sin vida dentro de su celda sentado contra la puerta de reja con una sábana anudada en el cuello y el otro extremo entre los barrotes y malla de la puerta. "La muerte fue autoinferida por asfixia como consecuencia de la ahorcadura", según consta en la resolución.

La jueza María Servini de Cubría dictó el sobreseimiento de la Directora del Roca Claudia De Simone y de la Jefa del Servicio Social de la institución, Liliana Isabel Lozano, al entender que no se reunían los requisitos como para configurar el delito de violación a los deberes de funcionario público.

Ahora la Cámara consideró "prematuro" el cierre de la causa, y ordenó investigar su responsabilidad.

El fallo dice que en algunos institutos de menores las condiciones de vida de los niños "son deplorables, inhumanas e incluso peores a las de los adultos presos en cárceles".

"La falta de higiene , los fuertes olores, la carencia de elementos necesarios para una adecuada subsistencia, el aislamiento, la poca contención psicológica, entre innumerables irregularidades, provocan, que en vez de resultar un beneficio para el menor, su paso por el instituto se traduzca en un claro perjuicio que puede poner en peligro, incluso, su propia vida", dice uno de los párrafos del fallo.

De acuerdo a los informes de la causa, el menor "padecía una clara tendencia a la autodestrucción, lo que generaba la necesidad de cuidados especiales", y además el día antes de su muerte se encontraba "muy perturbado".

"Las condiciones de alojamiento del menor eran absolutamente inapropiadas, la celda que ocupaba se encontraba en un pasillo de aspecto sombrío, iluminado con luz artificial, que era un cuadrado de escasas dimensiones?paredes gastadas y oscuras, no tenía luz natural ni ventilación, ni tampoco luz artificial durante el día. Ni siquiera sería adecuada para lugar de castigo y hasta podría decirse que ni las celdas de adultos encarcelados presentan características tan inhóspitas. El olor del lugar es fuerte y desagradable y el aire se siente enrarecido", sostuvo la Cámara.

De acuerdo a lo reseñado por los camaristas Eduardo Freiler y Eduardo Farah, las autoridades, en lugar de brindarle contención y apoyo psicológico al menor, resolvieron aislarlo de sus compañeros y trasladarlo a una celda individual.
El fallo ordenó además investigar a los funcionarios del Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia Y Familia.

"No puede pasarse por alto la responsabilidad del Estado considerando en este sentido el contexto de marginación que atraviesa una gran parte de la población como consecuencia, entre otras, del incumplimiento de sus obligaciones más básicas y su incapacidad como garante de diversas instituciones", dijeron los camaristas.