El portavoz del Presidente boliviano renunció sorpresivamente el martes. La dimisión se habría dado por roces con un ministro. El Gobierno enfrenta dura oposición a sus planes de "refundación" del país
Alex Contreras, quien leyó su carta de renuncia en el presidencial Palacio Quemado mientras Morales realizaba una visita a la ciudad sureña de Potosí, denunció que en el mismo Gobierno había "enemigos" de la "revolución democrática y cultural" liderada por el mandatario indígena.
"Empezamos con pasos firmes y altivos (...), pero descuidamos a grupículos y logias ligadas a la fracasada política neoliberal y también a los enemigos internos que ahora se han convertido en un obstáculo en el proceso de cambio", dijo Contreras, quien acompañó al cocalero Morales por más de una década.
"Necesitamos un golpe de timón para mandar obedeciendo", señaló, tras pedir a Morales que reoriente a su Gobierno siguiendo los mandatos de los movimientos sociales "y sin influencia de personajes que no comulgan con el proceso histórico que vive el país".
La renuncia de Contreras se dio en medio de versiones de medios locales sobre supuestos roces entre el ahora ex portavoz y el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, un ex militar casi desconocido hasta que Morales lo llevó al gabinete.
El Gobierno de Morales tropieza con grandes dificultades para llevar a referendo una nueva Constitución nacional, mientras los gobernadores opositores impulsan procesos de autonomía que amenazan con provocar violencia.