Los nombres de abuelos otra vez están de moda

Hasta hace un tiempo, los nombres de origen extranjero o aborigen colmaban el Registro de las Personas. Sin embargo, parece haber una vuelta a los tradicionales. La mirada de los psicoanalistas

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Se estima que la costumbre de llamar a los hijos con el nombre de los abuelos está nuevamente de moda y, de esta forma, Catalina, Margarita y Armanda, entre otros, vuelven a estar en el documento de las niñas, mientras que para los nenes vuelven a utilizarse Francisco, Eduardo, Mateo y varios otros.

Susana Costa, responsable de la Oficina de Nacimientos de La Plata, señaló que "se flexibilizó la aceptación de muchos nombres que antes eran rechazados. Ahora, además, los padres eligen nombres más tradicionales, los que tenían nuestros abuelos. Nombres que no generan ninguna duda en el delegado que inscribe al bebé".

A su vez, Alejandro Lanús, director general del Registro Civil de Capital Federal, dijo que el año anterior los nombres más solicitados fueron Santiago, Lucas, Camila y Sofía.

Porqué volvemos a los nombres de abuelos
La psicoanalista Adriana Roa expresó que "lo que hay en un nombre es deseo. La elección de un nombre está cargada de significaciones. En el actual retorno del uso del nombre del abuelo hay una vuelta a la transmisión de las costumbres", ya que la elección del nombre de un recién nacido representa características, emociones.

La restricción de nombres
El Registro de las Personas de la provincia de Buenos Aires quitó un listado restrictivo que limitaba los nombres extraños que los padres querían ponerle a sus niños. Sin embargo, algunos casos siguen siendo analizados.

En la delegación Ituzaingó del Registro de las Personas, por ejemplo, Emmanuel, con doble M no fue aceptado, contó Patricia Sarti, a cargo de esa delegación: "Para los que practican la religión evangelista, con doble M es satánico. A una primera pareja le aceptamos el nombre, pero con una sola M. Como los pedidos de uso de doble M se reiteraban, terminamos aceptándolo".

Silvia Bosio, quien trabaja en la Dirección Técnica del Registro de las Personas bonaerense desde hace 18 años, relató también que debieron consultar a la Dirección Provincial del Registro de las Personas porque unos padres quisieron llamar a su hija Mara Dona (dos nombres aceptados de forma individual), algo que al final consiguieron.

"Hay libertad de elegir, pero hay responsabilidad sobre la integridad moral de la persona que después deberá convivir en sociedad y llevar el nombre que eligieron sus padres y que nosotros, desde el Estado, avalamos", explicó, según publicó el diario Clarín.