A mediados de mes los integrantes de una de las tantas firmas que componen el turbio entramado societario detrás de "República Cromañón" declararán ante la Justicia.
Se trata de Lagarto SA, empresa que alquilaba el local donde funcionaba el boliche de recitales al momento de la tragedia a la offshore uruguaya Nueva Zarelux SA.
Omar Chabán, la única cara 'visible', no figura en ninguno de los directorios de esta serie de empresas "fantasmas" propietarias y explotadoras del establecimiento. Sólo la Justicia y los testimonios de testigos que trabajaban en el lugar establecen la conexión.
El problema es que Lagarto SA, tal como lo revelaron informes de la Inspección General de Justicia (IGJ) a los que accedió Infobae.com, cambió su domicilio legal: y se trata, tal como pudo comprobar este medio, de una dirección simulada.
Esta empresa funcionaba en la dirección de Cromañón, Bartolomé Mitre 3070 desde el 19 de mayo de 1997, pero el 5 de octubre de 2006 anunció a la IGJ que se mudó a Rivadavia 2151 piso 8 departamento H.
Infobae.com fue al lugar. Pero allí esperaba una sorpresa: atendió un hombre llamado Héctor Brandán, que indicó ser el dueño de una importadora de artículos electrónicos y estar extrañado de recibir reclamos y citaciones por la causa Cromañón hace meses.
El nombre de su empresa tiene insólito parecido a la sindicada como gerenciadora del boliche: Largarto SA.
Esa "r" de diferencia entre los dos nombres ?Lagarto y Largarto- genera un perjuicio al importador ?de acuerdo con el testimonio de Brandán- pero se configura al mismo tiempo un refugio perfecto para quienes, parecería, están interesados en ser confundidos, en escapar o desaparecer.
Porqué la mudanza a fines de 2006, porqué la elección de esta empresa con nombre similar, adónde reclamarán quienes deban hacerlo, son preguntas que podrán contestarse luego de una profunda investigación de la Justicia.