Fuentes oficiales confiaron que la reunión, prevista originalmente para la semana próxima, todavía no tiene fecha fija debido a los problemas de agenda que tienen los distintos ministros.
De no mediar inconvenientes, el encuentro tendrá lugar en Caracas entre el martes y miércoles próximos.
En los últimos días del año pasado, el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, expresó la intención de su país de que en la entidad existan "socios mayores y menores" en base al aporte de capital que realice.
Mantega viajó a fin de 2007 a Buenos Aires para tratar este tema con su par argentino, Martín Lousteau. A esa reunión se sumó el viceministro de Finanzas de Venezuela, Rafael Isea.
Entre los tres, acordaron este nuevo encuentro en Caracas, cuya fecha se está conversando por estas horas.
Desde el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, la propuesta es que el capital del banco deberá ser entre u$s7.000 M y u$s10.000 M, a ser integrado en un período a definir entre socios mayores y menores.
En ese esquema, Argentina, Brasil y Venezuela serían los socios mayores, con un aporte de entre u$s1.000 M y u$s2.000 M cada uno.
Mantega dejó en claro que "el Banco (del Sur) tiene que ser eficiente, profesional y deberá dar ganancias".
El funcionario brasileño fue quien siempre se mostró más crítico a la decisión de Venezuela de impulsar un banco de fomento que, entre otras cosas, busque repatriar los fondos que los siete países latinoamericanos que impulsan el Banco del Sur tienen en el exterior, que, según estimaciones del presidente de Ecuador, Rafael Correa, sumarían unos u$s250.000 M.
El pasado 9 de diciembre, los jefes de Estado de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela acordaron la creación del Banco del Sur, y dieron 60 días corridos (hasta el 9 de febrero) a sus respectivos ministros de Economía para lograr la conformación final de la entidad. El acta fundacional también contempla la participación de Uruguay en la futura entidad.