En Gran Bretaña se habla cada vez menos inglés

La creciente inmigración llevó al idioma de Shakespeare a perder terreno en su propia tierra. Las autoridades planean políticas de restricción a la llegada de extranjeros

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 AP 162
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Según un estudio realizado por el Departamento para la Niñez, Escuelas y Familia de Gran Bretaña, en un 8% de los las escuelas de ese país los alumnos no dominan el idioma inglés.

De los 20.704 establecimientos primarios y secundarios, en 1338 los estudiantes no manejan la lengua oficial, mientras que en otras 574 los chicos apenas lo entienden.

La capital inglesa es una de las más afectadas por este fenómeno. Por ejemplo, en el suburbio sureño de Tower Hamlets, donde la mayoría de los habitantes son de origen africano y asiático, el 76% de los chicos no tiene el inglés como lengua materna. En tanto, en Newham, un barrio ubicado al este de la ciudad, 9 de cada 10 escuelas no cuentan con angloparlantes. La situación no es distinta en el centro histórico, donde el 72% de los institutos educativos son conocidos como me-no-speak-English, informó el diario La Nación.

Para el secretario general de la Asociación Profesional de Maestros, Philip Parkin,"tener que lidiar con chicos que no hablan inglés hace mucho más difícil el cumplimiento de la currícula escolar". Además, acarrea un gasto muy importante al Estado: mientras que educar a un alumno que domina el idioma cuesta cerca de 8.000 dólares anuales, hacerlo con uno que no comprende bien la lengua sale 60.000 al año.

La inmigración, la principal causa
El aluvión inmigratorio, cada vez más fuerte, es la causa principal de este fenómeno, que ya ha adquirido otras aristas igualmente impensadas. Por ejemplo, por primera vez en 500 años el número de católicos es superior al de anglicanos. Según Christian Research, una asociación no gubernamental ecuménica, un promedio de 861.800 católicos va a misa el domingo, mientras que 852.500 anglicanos lo hacen. Esto se debe a la llegada masiva de inmigrantes provenientes de Polonia, donde el catolicismo es practicado por el 85% de la población.

También los extranjeros están haciendo sentir su peso en las partidas de nacimiento. Un estudio reciente afirma que el nombre ?Mohammed? ocupa un lugar privilegiado entre los veinte más elegidos en Inglaterra, desplazando a tradicionales como Arthur o Henry.

¿La solución?

Las autoridades británicas están llevando adelante una serie de medidas para comenzar a controlar la ola migratoria, por miedo a sufrir un proceso de desculturización severo.

Hace pocos días, la ministra del Interior, Jacqui Smith, presentó en la Cámara de los Comunes un proyecto para restringir el número de inmigrantes no europeos, que incluye la reducción de la visa de turistas de seis a tres meses, la prohibición total del ingreso de inmigrantes con empleos no calificados y pruebas de inglés para los que contraigan matrimonio con ciudadanos ingleses.

Por otra parte, quienes inviten a familiares o amigos a pasar una temporada en el país deberán depositar mil libras (cerca de dos mil dólares) por cada invitado, dinero que será devuelto cuando abandonen el país. Asimismo, los empresarios que quieran probar suerte en Gran Bretaña tendrán que invertir 400 mil dólares en instituciones financieras de ese país.

El problema radica en que parte importante del crecimiento económico de Gran Bretaña depende de los inmigrantes. Además, las universidades han anunciado que las restricciones al visado llevarán a muchas de ellas a la bancarrota, debido a que los estudiantes extranjeros desembolsan cerca de 10.000 millones de dólares anuales en la economía británica, y estas casas de altos estudios necesitan del dinero de las matrículas para subsistir.