La metamorfosis de la pobre oveja peluda

Su nombre es Victa y su dueño, en un acto de abandono, no le cortó el pelo por tres años; su pelaje pesaba cinco veces más que su cuerpo. El antes y el después

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La oveja Victa pasó tres años sin que le corten el pelo, hasta que un grupo de vecinos de Melbourne la encontró en el jardín de una casa.

El animal fue rescatado por los inspectores, que determinaron que no la habían esquilado durante años y que su pelaje pesaba cinco veces más que su cuerpo.

La supervisora dijo: ?Su lana era muy pesada. No podía moverse demasiado y se cansaba muy rápido?.

?No podía comer porque le costaba mover su cabeza para arriba y para abajo?, sostuvo la especialista.

En las últimas horas, Victa pasó por las manos de un experto que le cortó el pelo. ?Se siente mucho mejor ahora?, sostuvo.

La falta de compañía también le afectó. ?Este tipo de animales necesita estar acompañado y se ponen muy ansiosos si no lo están?, añadió la fuente.