El líder de la banda de rock Bon Jovi, Jon Bon Jovi, reveló que pese a llevar 18 años casado con su amor de juventud, Dorotea, con la que tiene cuatro hijos, no es "un santo". Confesó que bordeó "el lado oscuro" del mundo del rock.
"Estoy en una de las mayores bandas de rock del mundo desde hace 25 años, no fui ni soy un santo", reveló a la edición de noviembre de la revista Best Life.
"Me perdí una tonelada de cumpleaños y actuaciones escolares, pero claro Dorotea sabía a lo que se tenía que atener, ella no llegó (a mi vida) a mitad de camino", agregó Bon Jovi.
El próximo 25 de octubre Bon Jovi iniciará una nueva gira que comenzará en Nueva Jersey para apoyar el último disco del grupo, Lost Highway.
"No tengo a una amante u otra familia por ahí. Nunca leerás algo así sobre mí", explicó el artista. Añadió que lleva lo suficiente en el mundo del rock como para saber que hay un lado oscuro.
El cantante aseguró que saboreó la vida salvaje a temprana edad y que cuando estaba en octavo grado en los Estados Unidos era "un chico juguetón, al que venían a ver (las mujeres del barrio)".
"Mi madre no estaba muy contenta con algunas de las cosas que vio. Era bastante salvaje. Pero eso hace mucho tiempo", agregó.
Otra de las cosas de las que se desenganchó tempranamente fueron las drogas, relató a la publicación.
"Eso de las drogas lo hice muy pronto, pero aprendí también temprano, porque estaba demasiado metido. Siempre pensé que no tengo la estabilidad mental como para manejar las drogas", agregó.
Bon Jovi y su mujer contrajeron matrimonio en 1989 y tienen una hija, Estefanía, de 14 años, y tres hijos: Jeese, de 12; Jake, de 5, y Romeo, de 3 años.
"Soy el que tiene la voz de padre y si hay que usarla la saco. Definitivamente, tengo temperamento, aunque no soy un padre enfadado", concluyó el cantante.