Conmoción en el Otto Krause por una fuerte explosión

Los alumnos debieron evacuar el establecimiento educativo. Cinco personas debieron ser asistidas por los médicos. El rector del colegio descartó que se haya tratado de la broma de un estudiante 

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El Colegio Ingeniero Otto Krausse, del barrio porteño de San Telmo, fue evacuado esta tarde cuando un gas tóxico afectó a estudiantes y profesores,
quienes sufrieron náuseas y cefaleas, informaron fuentes policiales, médicas y de la escuela.

Cinco alumnos debieron ser oxigenados, con síntomas similares a los que causa el gas lacrimógeno -náuseas, cefaleas y ardor en las mucosas- indicaron fuentes del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME).

Los primeros jóvenes que abandonaron las instalaciones, por una puerta lateral, afirmaron que se trataba de una "granada o bomba lacrimógena o de gas pimienta" que habrían arrojado otros estudiantes, versión que más tarde fue desmentida por las autoridades del colegio.

Tras las inspecciones de bomberos de la Policía Federal y personal de Defensa Civil, el director del Otto Krausse, Pedro Bini, dijo que "no hubo registro de explosiones ni se encontraron vestigios de cartuchos que indicaran la presencia de un artefacto explosivo como una granada".

Bini, quien descartó que los autores del episodio fueran alumnos de la escuela, advirtió que "en el edificio de la Liga de Lucha Contra el Mal de Chagas (a 50 metros del Otto Krausse, sobre Paseo Colón) tuvieron el mismo problema y evacuaron el tercero, cuarto y quinto piso, con gente descompuesta".

Pasadas las 17, el director señaló que la situación estaba normalizada, indicó que las emanaciones no generaron ninguna intoxicación de gravedad e informó que las clases se reiniciarán a partir de esta noche.

Un grupo de estudiantes del colegio, que permanecía en las inmediaciones, relató a Télam que aproximadamente a las 15 una nube de gas invadió las instalaciones y les causó un fuerte ardor en la cara y en los ojos.

"Estaba con los chicos en la cantina, cuando sentí un olor a quemado muy fuerte y me empezó a picar la cara", contó una de las alumnas de primer año, Paula Melano, quien dijo que ella y sus compañeros se autoevacuaron.

En la esquina de Paseo Colón y México, otro grupo de estudiantes comentaba que hace cinco años alumnos del último curso de química arrojaron una bomba de gas lacrimógeno y, a raíz de ese episodio, las autoridades de la escuela diseñaron un plan de evacuación que, aseguraron, esta tarde no se respetó.

Al percibir los primeros síntomas del gas tóxico, los jóvenes se autoevacuaron, minutos después reingresaron al colegio ?sin orden expresa de los bomberos- y tuvieron que volver a salir, por la puerta lateral, en forma desordenada y confusa.